El fantasma.

Aguila Albina.

Poeta recién llegado
''Soy un susurro,

Un susurro en el aire de tu aroma.''

Son palabras que una vez dije

Quizá sin comprender cabalmente

La exactitud de aquella afirmación,

Cuando pensaba que era ser vivo

Y eras tú imaginación.

Pues durante años creí amar

Un reflejo en el espejo,

La sonrisa en una fotografía

Y el fantasma de un deseo;

Pero no eras una simple imagen

De la luz sobre un cristal

Ni su marca en el papel

O el espectro de un anhelo;

Resulta que soy yo el fantasma

Y eres tú, quien a mí no puede ver.

Y así como Eco

Fue sombra a Narciso,

Así soy yo el mortal, un suspiro

Que transcurre en la brisa,

Y tú eres la ninfa

A quien la brisa mueve los cabellos.

Soy solo un ser en tu aliento

que cuando callas desvanezco,

Pues de mí solo oyes

Un susurro, intransigente y etéreo

Y desconoces mis ojos

Invisibles como el viento.

Pero yo, el fantasma

Te he visto y te observo

Desde la mocedad

Hasta alcanzar tú apogeo,

Como el rocío en primavera

Acompaña al retoño

Y la apertura de los pétalos,

Para después desvanecerse en su aroma

Y en lo florido del destello;

De tal manera he visto, al divino tiempo

Esculpir tu rostro en cuatro primaveras

y cuatro nieves de enero.

Por lo tanto, he de admitirlo

Sin pena y más lamento:

Soy yo el fantasma en los vientos

Y tu mujer en los desvelos,

A quien arrullo en dulces sueños

Susurrando poesía

Haciendo eco en mis versos,

Sin que sepas que es tuya

E ignorando el hecho,

De que no podemos vernos.
 
Última edición:
''Soy un susurro,

Un susurro en el aire de tu aroma.''

Son palabras que una vez dije

Quizá sin comprender cabalmente

La exactitud de aquella afirmación,

Cuando pensaba que era ser vivo

Y eras tú imaginación.

Pues durante años creí amar

Un reflejo en el espejo,

La sonrisa en una fotografía

Y el fantasma de un deseo;

Pero no eras una simple imagen

De la luz sobre un cristal

Ni su marca en el papel

O el espectro de un anhelo;

Resulta que soy yo el fantasma

Y eres tú, quien a mí no puede ver.

Y así como Eco

Fue sombra a Narciso,

Así soy yo el mortal, un suspiro

Que transcurre en la brisa,

Y tú eres la ninfa

A quien la brisa mueve los cabellos.

Soy solo un ser en tu aliento

que cuando callas desvanezco,

Pues de mí solo oyes

Un susurro, intransigente y etéreo

Y desconoces mis ojos

Invisibles como el viento.

Pero yo, el fantasma

Te he visto y te observo

Desde la mocedad

Hasta alcanzar tú apogeo,

Como el rocío en primavera

Acompaña al retoño

Y la apertura de los pétalos,

Para después desvanecerse en su aroma

Y en lo florido del destello;

De tal manera he visto, al divino tiempo

Esculpir tu rostro en cuatro primaveras

y cuatro nieves de enero.

Por lo tanto, he de admitirlo

Sin pena y más lamento:

Soy yo el fantasma en los vientos

Y tu mujer en los desvelos,

A quien arrullo en dulces sueños

Susurrando poesía

Haciendo eco en mis versos,

Sin que sepas que es tuya

E ignorando el hecho,

De que no podemos vernos.
gran poema donde describes tus emociones... Pd hay un exceso de mayúsculas...
saludos!
 
''Soy un susurro,

Un susurro en el aire de tu aroma.''

Son palabras que una vez dije

Quizá sin comprender cabalmente

La exactitud de aquella afirmación,

Cuando pensaba que era ser vivo

Y eras tú imaginación.

Pues durante años creí amar

Un reflejo en el espejo,

La sonrisa en una fotografía

Y el fantasma de un deseo;

Pero no eras una simple imagen

De la luz sobre un cristal

Ni su marca en el papel

O el espectro de un anhelo;

Resulta que soy yo el fantasma

Y eres tú, quien a mí no puede ver.

Y así como Eco

Fue sombra a Narciso,

Así soy yo el mortal, un suspiro

Que transcurre en la brisa,

Y tú eres la ninfa

A quien la brisa mueve los cabellos.

Soy solo un ser en tu aliento

que cuando callas desvanezco,

Pues de mí solo oyes

Un susurro, intransigente y etéreo

Y desconoces mis ojos

Invisibles como el viento.

Pero yo, el fantasma

Te he visto y te observo

Desde la mocedad

Hasta alcanzar tú apogeo,

Como el rocío en primavera

Acompaña al retoño

Y la apertura de los pétalos,

Para después desvanecerse en su aroma

Y en lo florido del destello;

De tal manera he visto, al divino tiempo

Esculpir tu rostro en cuatro primaveras

y cuatro nieves de enero.

Por lo tanto, he de admitirlo

Sin pena y más lamento:

Soy yo el fantasma en los vientos

Y tu mujer en los desvelos,

A quien arrullo en dulces sueños

Susurrando poesía

Haciendo eco en mis versos,

Sin que sepas que es tuya

E ignorando el hecho,

De que no podemos vernos.
En ese "sueño" ver la inalcanzable dama,
ignorar ese hecho y ceñirse unas vertidas
emociones que son explosion de amor en
confines de amor. el poema es hermoso y
pleno de sugerentes imagenes.
saludos y felicidades de luzyabsenta
 
Un cántico espiritual, como la película de Cásper.


263.jpg
 
Última edición:

MundoPoesía se mantiene gracias a la publicidad y al apoyo (opcional) de nuestra comunidad.

♥ Hacer una donación
Atrás
Arriba