AlejandroAyala
Poeta recién llegado
El silencio inunda su habitación
y su llanto se comprime en su rabia
que cada vez es mayor.
Su pensamiento vuela tierra abajo
compartiendo la ira con un fuerte dolor
y evocando un sentimiento que en un pasado olvidó.
Está solo en su absurda y callada aflicción
y en sus eternas amigas en las que antes lloró
plasma líneas marchitas de su pálido ardor.
A él nadie lo escucha, ni lo ven pasar,
artista de sus caricias, cantante de su pensar,
sólo dicen que a los fantasmas no se les puede mirar.
y su llanto se comprime en su rabia
que cada vez es mayor.
Su pensamiento vuela tierra abajo
compartiendo la ira con un fuerte dolor
y evocando un sentimiento que en un pasado olvidó.
Está solo en su absurda y callada aflicción
y en sus eternas amigas en las que antes lloró
plasma líneas marchitas de su pálido ardor.
A él nadie lo escucha, ni lo ven pasar,
artista de sus caricias, cantante de su pensar,
sólo dicen que a los fantasmas no se les puede mirar.