Angel Virgilio
Poeta que considera el portal su segunda casa
¡Aquella serenata de aguas fluviales,
murmullo de rio, ronquidos de hierbas,
mordidas de besos!
Ladrones consecuentes a
la monotonía imprudente y tediosa.
Porque a la rutina hay que jugarle sucio
y robarle los días festín de bolsillo vacio.
Caminaba febrero de manera loca
nuestros días solo aprestos para idealizar
soñando poemas que otros idealistas escribieron
recitárselo al camino, y seguir caminando.
No preguntábamos sobre el amor,
preguntábamos sobre el cristalino de la lluvia y nos besábamos
preguntábamos sobre el rocío en el verde y nos besábamos
dejábamos de preguntar y nos besábamos.
Después se escudriñaba el contorno
se medía la intensidad de los besos,
auscultábamos el corazón latiendo en las entrañas
¿Porque a la rutina hay que jugarle sucio,
robarle los días para hacer el festín del bolsillo vacio?
Tal vez ni te acuerdas, se pierde libertad de recuerdo
no la manera de hacer trampas a la memoria.
No sé porque se me ocurre insistir sobre lo inverosímil
si ya eres prohibida, lo que conmigo nunca fuiste.
Total yo no fui participe de encadenamientos ni lo seré,
llámese cinturón de castidad, o anillo al dedo.
Que no riman mi manera de pensar. La gente vuela cuando tiene alas
o alguna obsesión de pájaro, supongo.
Tu volaste como el alabastro de Baudelaire,
un transeúnte te quemo el aroma,
- fuego de palabras-
la gente vuela cuando tiene alas
o el ingenio las inventa. Es obsesión de pájaro, repito.
Pero a la rutina hay que jugarle sucio
y yo te propongo que robemos un día,
para hacer de nuevo el festín del bolsillo vacio.
murmullo de rio, ronquidos de hierbas,
mordidas de besos!
Ladrones consecuentes a
la monotonía imprudente y tediosa.
Porque a la rutina hay que jugarle sucio
y robarle los días festín de bolsillo vacio.
Caminaba febrero de manera loca
nuestros días solo aprestos para idealizar
soñando poemas que otros idealistas escribieron
recitárselo al camino, y seguir caminando.
No preguntábamos sobre el amor,
preguntábamos sobre el cristalino de la lluvia y nos besábamos
preguntábamos sobre el rocío en el verde y nos besábamos
dejábamos de preguntar y nos besábamos.
Después se escudriñaba el contorno
se medía la intensidad de los besos,
auscultábamos el corazón latiendo en las entrañas
¿Porque a la rutina hay que jugarle sucio,
robarle los días para hacer el festín del bolsillo vacio?
Tal vez ni te acuerdas, se pierde libertad de recuerdo
no la manera de hacer trampas a la memoria.
No sé porque se me ocurre insistir sobre lo inverosímil
si ya eres prohibida, lo que conmigo nunca fuiste.
Total yo no fui participe de encadenamientos ni lo seré,
llámese cinturón de castidad, o anillo al dedo.
Que no riman mi manera de pensar. La gente vuela cuando tiene alas
o alguna obsesión de pájaro, supongo.
Tu volaste como el alabastro de Baudelaire,
un transeúnte te quemo el aroma,
- fuego de palabras-
la gente vuela cuando tiene alas
o el ingenio las inventa. Es obsesión de pájaro, repito.
Pero a la rutina hay que jugarle sucio
y yo te propongo que robemos un día,
para hacer de nuevo el festín del bolsillo vacio.