AUGUSTO SILVA ACEVEDO
Poeta veterano en MP
EL FILO DEL SILENCIO
En cada segundo hay un dolor,
que no alcanza a dividir mi espera
y mi soledad te busca
en cada movimiento efímero
del viento y esculco en el atardecer
para percibir tu perfume
y la flor irradia dolor,
tristeza y pesadumbre.
No se donde ubicarte; la noche
se despliega gris, fúnebre
y las madrugadas son eternas
como el lamento de un condenado.
percibo tu voz en susurros
y una lágrima se estrella
en el viento, mientras mis manos
se afirman en la nada,
como buscando el sueño
que aún no he perdido...
Aguanto la respiración
mientras, la música tenue
hiere, con doble filo
el recuerdo de tu ausencia...
¡OH amor! Amor de cada día
y de cada madrugada,
extiende tu reloj, para añadirle
al pan y al vino tu propia
música y tu propia piel.
Alcánzame mujer para
despertar en tus labios
y no separarme de tu río
y de tus nubes, y de esa música
florida que alimenta mi esperanza.
Te amo desde esta soledad
perdida, te amo hoy y mañana,
cuando despierto y siento
que no es alimento lo que necesito,
sino tu amor eterno en este mismo
instante en que siento el filo del silencio...
Augus
En cada segundo hay un dolor,
que no alcanza a dividir mi espera
y mi soledad te busca
en cada movimiento efímero
del viento y esculco en el atardecer
para percibir tu perfume
y la flor irradia dolor,
tristeza y pesadumbre.
No se donde ubicarte; la noche
se despliega gris, fúnebre
y las madrugadas son eternas
como el lamento de un condenado.
percibo tu voz en susurros
y una lágrima se estrella
en el viento, mientras mis manos
se afirman en la nada,
como buscando el sueño
que aún no he perdido...
Aguanto la respiración
mientras, la música tenue
hiere, con doble filo
el recuerdo de tu ausencia...
¡OH amor! Amor de cada día
y de cada madrugada,
extiende tu reloj, para añadirle
al pan y al vino tu propia
música y tu propia piel.
Alcánzame mujer para
despertar en tus labios
y no separarme de tu río
y de tus nubes, y de esa música
florida que alimenta mi esperanza.
Te amo desde esta soledad
perdida, te amo hoy y mañana,
cuando despierto y siento
que no es alimento lo que necesito,
sino tu amor eterno en este mismo
instante en que siento el filo del silencio...
Augus