Évano
Libre, sin dioses.
Agrietado el amor en nuestra piel
por vientos y sinbesos, por la arena
que demuele a los labios de la piedra.
Dientes, el sincamino de la hiel.
Qué fue de nuestras bocas, y del agua,
de las lenguas de broma, del oasis,
esa llama alumbrando noche y luna,
y a nuestros laberintos sin hogar.
¿Qué es lo oscuro que acude a nosotros
sino este fin que abarca el horizonte?
por vientos y sinbesos, por la arena
que demuele a los labios de la piedra.
Dientes, el sincamino de la hiel.
Qué fue de nuestras bocas, y del agua,
de las lenguas de broma, del oasis,
esa llama alumbrando noche y luna,
y a nuestros laberintos sin hogar.
¿Qué es lo oscuro que acude a nosotros
sino este fin que abarca el horizonte?
Última edición: