El reptil se ha dormido.
Dejó por el momento
el instinto colgado sobre
las puntas de los árboles.
Las ansias de ser y estar
de sentir bajo sus garras
y sus patas la vida ajena
descansan ahora
en una tibia madriguera.
Cuando la bestia despierte
el resto de nieve se fundirá
al calor de sus deseos.
La fresca brisa de primavera
liberará desde las entrañas
la fuerza de la naturaleza.
Entre sus afilados dientes
saboreará la tibia sangre
triturando los huesos
entre bocados de carne.
Dejó por el momento
el instinto colgado sobre
las puntas de los árboles.
Las ansias de ser y estar
de sentir bajo sus garras
y sus patas la vida ajena
descansan ahora
en una tibia madriguera.
Cuando la bestia despierte
el resto de nieve se fundirá
al calor de sus deseos.
La fresca brisa de primavera
liberará desde las entrañas
la fuerza de la naturaleza.
Entre sus afilados dientes
saboreará la tibia sangre
triturando los huesos
entre bocados de carne.