insolita aurora
Poeta recién llegado
Era la persona mas valiente de todo el callejón
y posiblemente de toda la ciudad.
¿Quien era él?; el Flautista, tocaba su flauta
transversa al medio callejon, enfrente de un restaurante
barato, ¿¡quien mas que el para apaciguar las
masas de protoplasma estresadas!?, las masas
devorando, las masas pensando.
No temia a una mala nota, no temia de la critica
del mundo entero, a los cientos de espectadores
que paseaban, a las miles de miradas despectivas.
Sentía Hipnitizar a la audiencia, y esta le aplaudía
y ovacionaba en silencio, le miraban, y muy en el
fondo le detestaban.
Y caminando se termina el encanto.
El flautista apagando su voz, bajo las trompetas
apocalípticas de los autos, y despues de la cuadra
se comienza a navegar en la arteria mundana; gritos
derrapantes, pisadas escandalosas.
Comienza entonces a perder el aliento; cuando un Joven
acaricia sus labios con la mirada profunda y tersa,
le guiña y sonrie, Lo mira fijo y se marcha.
Antes hace sonar su lata, con tres monedas y
una envoltura de mentas.
El flautista callejero vibra y toca cuan poseído,
encontró a su amor, su nota perdida.
El flautista sabe que quiza nunca vuelva.
Él desde entonces toca, como si besara los labios
del hombre del que se ha enamorado.