francisco javier morales
Poeta asiduo al portal
Vibra el corazón de la guitarra y del poeta
Y el compás de las olas se estremecen,
Vibra la aurora en su lánguida silueta,
La oruga resbala y los volcanes se mecen,
Porque la tierra madre en su facetaaa
Vibra arrullando a los que en ella crecen.
Los astros lejanos y eternos
De frío, de miedo, o de ternura al vernos.
Vibra la flama de la vela con que rezas,
Y tú... contienes todo.
Vibra mi ser al anhelo de tus ojos,
El suspiro y hasta el último de los alientos,
Vibran mis labios al buscar tu beso
Y tú... contienes todo.
Más, no te sientas del todo salva
Porque el mármol de tu cuerpo queda quieto
E impávida rehuyes la sonrisa,
Que el fondo de tus ojos niña
El fondo de tus ojos vibra!!
Y vibrará mi amor en tus recuerdos.
Y el compás de las olas se estremecen,
Vibra la aurora en su lánguida silueta,
La oruga resbala y los volcanes se mecen,
Porque la tierra madre en su facetaaa
Vibra arrullando a los que en ella crecen.
Los astros lejanos y eternos
De frío, de miedo, o de ternura al vernos.
Vibra la flama de la vela con que rezas,
Y tú... contienes todo.
Vibra mi ser al anhelo de tus ojos,
El suspiro y hasta el último de los alientos,
Vibran mis labios al buscar tu beso
Y tú... contienes todo.
Más, no te sientas del todo salva
Porque el mármol de tu cuerpo queda quieto
E impávida rehuyes la sonrisa,
Que el fondo de tus ojos niña
El fondo de tus ojos vibra!!
Y vibrará mi amor en tus recuerdos.
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