JBR
Poeta que considera el portal su segunda casa
EL FRUTO.
Mira como has desgarrado
el hermoso velo de nuestro amor,
mira como has destruido
el inmenso anhelo de nuestra pasión,
mira como poco a poco
cual frágil copa de cristal,
se ha roto nuestra confianza,
quedando pendido de un hilo
todo lo que un día
construimos.
Mira todo lo que has hecho,
y creo que no te has dado cuenta,
porque cuando trato de amarte
siento tu vehemencia
siento tu impaciencia
y tan solo me miras
con el yugo de tu inclemencia.
Que he hecho yo
para que un día me inmolaras,
para que un día me destrozaras.
Tan solo te he querido,
y te he querido
como una madre a un niño,
como las aves cuidan a sus nidos,
como la lluvia moja donde nunca ha llovido,
como nunca a nadie he querido.
Pero mira lo que has hecho,
hoy tan solo quedo de tu recuerdo,
ese recuerdo que un día me dejaste
y que amo con toda mi alma,
nuestro hijo,
el fruto, tuyo y mío,
el que también abandonaste
junto conmigo.
Mira como has desgarrado
el hermoso velo de nuestro amor,
mira como has destruido
el inmenso anhelo de nuestra pasión,
mira como poco a poco
cual frágil copa de cristal,
se ha roto nuestra confianza,
quedando pendido de un hilo
todo lo que un día
construimos.
Mira todo lo que has hecho,
y creo que no te has dado cuenta,
porque cuando trato de amarte
siento tu vehemencia
siento tu impaciencia
y tan solo me miras
con el yugo de tu inclemencia.
Que he hecho yo
para que un día me inmolaras,
para que un día me destrozaras.
Tan solo te he querido,
y te he querido
como una madre a un niño,
como las aves cuidan a sus nidos,
como la lluvia moja donde nunca ha llovido,
como nunca a nadie he querido.
Pero mira lo que has hecho,
hoy tan solo quedo de tu recuerdo,
ese recuerdo que un día me dejaste
y que amo con toda mi alma,
nuestro hijo,
el fruto, tuyo y mío,
el que también abandonaste
junto conmigo.