Claridad
Poeta que considera el portal su segunda casa
Candela fue la sabana que cobijó tu cuerpo
y los gritos de tu valor se apagaron al poco tiempo
por el sufrimiento quemante...agonía de sofocación,
ahogo del humo negro de la leña.
Fuego de valores encendidos por toda tu piel.
Gasolina de preguntas que se internaron en la mente de todos
para rociarlas por tu vida. por deshacer tus abrazos.
Amarrar las piernas para evitar la huida
y dejar el cuello inmóvil para que pudieras ver
a primera hora
el amanecer en el fuego.
Quienes te vimos,
te lloramos...
Quienes te lloramos
te extrañamos.
Quienes te perdieron,
ya no se dieron cuenta de tu pasos,
y estas cenizas que de ti quedan
aun lamentan a gritos secretos
los odios por siempre prolijos.
y los gritos de tu valor se apagaron al poco tiempo
por el sufrimiento quemante...agonía de sofocación,
ahogo del humo negro de la leña.
Fuego de valores encendidos por toda tu piel.
Gasolina de preguntas que se internaron en la mente de todos
para rociarlas por tu vida. por deshacer tus abrazos.
Amarrar las piernas para evitar la huida
y dejar el cuello inmóvil para que pudieras ver
a primera hora
el amanecer en el fuego.
Quienes te vimos,
te lloramos...
Quienes te lloramos
te extrañamos.
Quienes te perdieron,
ya no se dieron cuenta de tu pasos,
y estas cenizas que de ti quedan
aun lamentan a gritos secretos
los odios por siempre prolijos.