Ángel San Isidro
Poeta que considera el portal su segunda casa
El Gato del Sueño
Hoy no es un día cualquiera para mí porque,
está pasada noche he tenido un sueño mágico
pero muy especial que dejaré para despejarlo,
al final de esta historia;
Hoy he soñado con mi precioso gato el Nuni,
que falleció después de ponerle una inyección
letal que le puso el veterinario de su zona pués,
estaba muy malito por un tumor maligno que
tenía y confirmaron en una ecografía que antes,
ya abone;
La anécdota estriba en que mi hermoso gato,
ese mísmo día en que llegaría el médico salió
del transportín muy entusiasmado mientras,
su dueño estaba alucinado y enfrascado con
el ordenador para verle orgulloso salir raudo,
hacía esa terraza dónde tantas horas aburrido,
se pasaba;
Sentía una gran curiosidad por saber lo que mi,
gato se proponía y me sorprendió tanto que aún
hoy lo recuerdo con mucha precisión y dolor ese.
mismo dolor que el sintió al intentar saltar désde
lo más alto de la escalera de cemento y lo intentó,
pero no lo consiguió y se cayó hasta el duro suelo
de dónde yo lo recogí;
Después de ese su último salto que cuándo estaba
sano muchas veces lo logró con plena satisfacción,
ahora estaba peor y más que núnca rogué porque
el veterinario llegara pronto y aliviara a ese gran,
gato de su dolor;
Bueno ahora llego hasta el final de esta muy breve,
historía dónde en mi sueño había muchas almas de
gatos que yo viera adultos y también alevines tódos,
presos de un personaje de aspecto asiatico dónde en
varios cuencos les proporcionaba leche que mayoría
bebían y callaban con disciplente... amor.
Autor; Ángel San Isidro
está pasada noche he tenido un sueño mágico
pero muy especial que dejaré para despejarlo,
al final de esta historia;
Hoy he soñado con mi precioso gato el Nuni,
que falleció después de ponerle una inyección
letal que le puso el veterinario de su zona pués,
estaba muy malito por un tumor maligno que
tenía y confirmaron en una ecografía que antes,
ya abone;
La anécdota estriba en que mi hermoso gato,
ese mísmo día en que llegaría el médico salió
del transportín muy entusiasmado mientras,
su dueño estaba alucinado y enfrascado con
el ordenador para verle orgulloso salir raudo,
hacía esa terraza dónde tantas horas aburrido,
se pasaba;
Sentía una gran curiosidad por saber lo que mi,
gato se proponía y me sorprendió tanto que aún
hoy lo recuerdo con mucha precisión y dolor ese.
mismo dolor que el sintió al intentar saltar désde
lo más alto de la escalera de cemento y lo intentó,
pero no lo consiguió y se cayó hasta el duro suelo
de dónde yo lo recogí;
Después de ese su último salto que cuándo estaba
sano muchas veces lo logró con plena satisfacción,
ahora estaba peor y más que núnca rogué porque
el veterinario llegara pronto y aliviara a ese gran,
gato de su dolor;
Bueno ahora llego hasta el final de esta muy breve,
historía dónde en mi sueño había muchas almas de
gatos que yo viera adultos y también alevines tódos,
presos de un personaje de aspecto asiatico dónde en
varios cuencos les proporcionaba leche que mayoría
bebían y callaban con disciplente... amor.
Autor; Ángel San Isidro