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El Genio Eugenio

calvared

Poeta veterano y reconocido en el portal.
Esta tarde encontré un genio
metido en una botella
de vidrio azul y muy bella
que dijo llamarse Eugenio.

Les voy a contar el caso
al más mínimo detalle.
Subía yo por la calle
y, creyendo ver un vaso,
con el brillo de una estrella,
me apresuré a acercarme
para de pronto encontrarme
que era el vaso una botella.
Me agaché para cogerla
porque dentro vi que había
alguien que me decía
que era el Genio de la Perla.

Me dijo: - “Me llamo Eugenio
y aunque pienses que es extraño
ya llevo aquí dos mil años
encerrado, como un genio.
De aquí ya quiero salir
y si consigues abrirme
tres cosas puedes pedirme
que al punto se han de cumplir”.

Jamás pensé que en mi vida
pudiese ver tal figura
metida en esa angostura
por dos mil años cautiva.
Le vi que gesticulaba
para que yo le escuchase
y a la par solucionase
el trance en que se encontraba.

-“Quisiera como primera, -
contesté yo emocionado –
no sentirme traicionado
en toda mi vida entera.
Como segunda te pido
por siempre tener mujeres
a quién darles mis quereres
y perderme en sus sentidos.
Y el deseo que me queda
es ser dueño de una estrella
la más brillante y más bella
que en el cielo hallarse pueda”.

-“Concedido dijo el genio” -
y al salir de su prisión,
envuelto en gran emoción,
señaló una caja Eugenio.
Me acerqué enseguida a verla
y al tocarla un maleficio
se produjo, como inicio
de mi conversión en perla.

-“Ya nunca tendrás traición
y tendrás muchas mujeres
que te darán sus quereres
con toda su devoción.
Y es el brillo de las perlas
mejor que el de las estrellas
pues las mujeres más bellas
se mueren por poseerlas”.

El pecado de avaricia
siempre tiene algún castigo,
lo mismo también te digo
del pecado de codicia.
 
Ah, de genios como Eugenio
deben cuidarse señores,
y de clamar por albores
enfrascándose en los sueños.
A lo que brilla, se admira
a las mujeres (con una)
de traiciones al capote
hacedles quite con gozes.

Jjajajajajajajajajajajajajajajajajjaja...Pobrecillo el hombrecillo convertido en perla...(ahora cuando use mis collares me brillaran los ojos de imaginarme a cada uno engastado en el cordel que pende de mi cuello)...jajajajajajajajajajajajajajajajajajaa

Abrazototototote y mis estrellas para el genio creador de Eugenio....!
 
Cuidado, Anna, si llevas a Eugenio a tu lado, puede convertirte en piedra o en ladrillo, cualquiera sabe. Si a los hombres los convierte en perlas, a las mujeres las puede convertir en guijarros, jajajaajajajajajajajajaj. Tu poema deja claro que debemos guardarnos de este conjuro. Y si por desgracia a alguien lo convierten en perla, pues no hay mal que por bien no venga, se verá en el cuello de una bellísima dama y en una situación privilegiada para otear por su escote, jajajajajajajajaja. Besos y abrazos.
 
Esta tarde encontré un genio
metido en una botella
de vidrio azul y muy bella
que dijo llamarse Eugenio.

Les voy a contar el caso
al más mínimo detalle.
Subía yo por la calle
y, creyendo ver un vaso,
con el brillo de una estrella,
me apresuré a acercarme
para de pronto encontrarme
que era el vaso una botella.
Me agaché para cogerla
porque dentro vi que había
alguien que me decía
que era el Genio de la Perla.

Me dijo: - “Me llamo Eugenio
y aunque pienses que es extraño
ya llevo aquí dos mil años
encerrado, como un genio.
De aquí ya quiero salir
y si consigues abrirme
tres cosas puedes pedirme
que al punto se han de cumplir”.

Jamás pensé que en mi vida
pudiese ver tal figura
metida en esa angostura
por dos mil años cautiva.
Le vi que gesticulaba
para que yo le escuchase
y a la par solucionase
el trance en que se encontraba.

-“Quisiera como primera, -
contesté yo emocionado –
no sentirme traicionado
en toda mi vida entera.
Como segunda te pido
por siempre tener mujeres
a quién darles mis quereres
y perderme en sus sentidos.
Y el deseo que me queda
es ser dueño de una estrella
la más brillante y más bella
que en el cielo hallarse pueda”.

-“Concedido dijo el genio” -
y al salir de su prisión,
envuelto en gran emoción,
señaló una caja Eugenio.
Me acerqué enseguida a verla
y al tocarla un maleficio
se produjo, como inicio
de mi conversión en perla.

-“Ya nunca tendrás traición
y tendrás muchas mujeres
que te darán sus quereres
con toda su devoción.
Y es el brillo de las perlas
mejor que el de las estrellas
pues las mujeres más bellas
se mueren por poseerlas”.

El pecado de avaricia
siempre tiene algún castigo,
lo mismo también te digo
del pecado de codicia.


Jajajjajajaj! Bravo! Muy buena moraleja!!!
 
Que buenos versos, que lindo poema
me he divertido, y si es cierto muchas veces uno desea algo, pero no siempre nuestros deseos son interpretados desde nuestra perspectiva
Un gusto espar en tu espacio

:::hug:::
 
Que buenos versos, que lindo poema
me he divertido, y si es cierto muchas veces uno desea algo, pero no siempre nuestros deseos son interpretados desde nuestra perspectiva
Un gusto espar en tu espacio

:::hug:::


Si, es verdad que no siempre las cosas salen como nosotros pensamos. He ahí la muestra. Gracias por pasar por mis versos. Un abrazo
 
Lo de los tres deseos me temo que nunca sale bien, no somos conscientes de lo que deseamos......
En este caso el genio has sido tú, por tu creatividad y puesta en escena,,,,,,,,
Me ha gustado mucho y me he reído, un beso

Es preferible conformarse con lo que Dios nos da. Nunca se obtiene nada de una forma tan fácil. Gracias por pasar por mis humildes versos. Un abrazo
 
Esta tarde encontré un genio
metido en una botella
de vidrio azul y muy bella
que dijo llamarse Eugenio.

Les voy a contar el caso
al más mínimo detalle.
Subía yo por la calle
y, creyendo ver un vaso,
con el brillo de una estrella,
me apresuré a acercarme
para de pronto encontrarme
que era el vaso una botella.
Me agaché para cogerla
porque dentro vi que había
alguien que me decía
que era el Genio de la Perla.

Me dijo: - “Me llamo Eugenio
y aunque pienses que es extraño
ya llevo aquí dos mil años
encerrado, como un genio.
De aquí ya quiero salir
y si consigues abrirme
tres cosas puedes pedirme
que al punto se han de cumplir”.

Jamás pensé que en mi vida
pudiese ver tal figura
metida en esa angostura
por dos mil años cautiva.
Le vi que gesticulaba
para que yo le escuchase
y a la par solucionase
el trance en que se encontraba.

-“Quisiera como primera, -
contesté yo emocionado –
no sentirme traicionado
en toda mi vida entera.
Como segunda te pido
por siempre tener mujeres
a quién darles mis quereres
y perderme en sus sentidos.
Y el deseo que me queda
es ser dueño de una estrella
la más brillante y más bella
que en el cielo hallarse pueda”.

-“Concedido dijo el genio” -
y al salir de su prisión,
envuelto en gran emoción,
señaló una caja Eugenio.
Me acerqué enseguida a verla
y al tocarla un maleficio
se produjo, como inicio
de mi conversión en perla.

-“Ya nunca tendrás traición
y tendrás muchas mujeres
que te darán sus quereres
con toda su devoción.
Y es el brillo de las perlas
mejor que el de las estrellas
pues las mujeres más bellas
se mueren por poseerlas”.

El pecado de avaricia
siempre tiene algún castigo,
lo mismo también te digo
del pecado de codicia.

Simpatiquísimos versos amigo, con un final aleccionador... Un gusto pasar por aqui. Big abrazo!
 
Esta tarde encontré un genio
metido en una botella
de vidrio azul y muy bella
que dijo llamarse Eugenio.

Les voy a contar el caso
al más mínimo detalle.
Subía yo por la calle
y, creyendo ver un vaso,
con el brillo de una estrella,
me apresuré a acercarme
para de pronto encontrarme
que era el vaso una botella.
Me agaché para cogerla
porque dentro vi que había
alguien que me decía
que era el Genio de la Perla.

Me dijo: - “Me llamo Eugenio
y aunque pienses que es extraño
ya llevo aquí dos mil años
encerrado, como un genio.
De aquí ya quiero salir
y si consigues abrirme
tres cosas puedes pedirme
que al punto se han de cumplir”.

Jamás pensé que en mi vida
pudiese ver tal figura
metida en esa angostura
por dos mil años cautiva.
Le vi que gesticulaba
para que yo le escuchase
y a la par solucionase
el trance en que se encontraba.

-“Quisiera como primera, -
contesté yo emocionado –
no sentirme traicionado
en toda mi vida entera.
Como segunda te pido
por siempre tener mujeres
a quién darles mis quereres
y perderme en sus sentidos.
Y el deseo que me queda
es ser dueño de una estrella
la más brillante y más bella
que en el cielo hallarse pueda”.

-“Concedido dijo el genio” -
y al salir de su prisión,
envuelto en gran emoción,
señaló una caja Eugenio.
Me acerqué enseguida a verla
y al tocarla un maleficio
se produjo, como inicio
de mi conversión en perla.

-“Ya nunca tendrás traición
y tendrás muchas mujeres
que te darán sus quereres
con toda su devoción.
Y es el brillo de las perlas
mejor que el de las estrellas
pues las mujeres más bellas
se mueren por poseerlas”.

El pecado de avaricia
siempre tiene algún castigo,
lo mismo también te digo
del pecado de codicia.


Amigo.
me ha parecido muy enganchadora tu poesía, es impresionante que no haya podido parar de leerla hasta el final, contiene un excelente mensaje, gracias a Dios que es una creatividad de tu mente, porque sino imáginate yo escribiéndole a una perla (ji ji), el genio fué muy sabio, te concedió lo que pediste (de eso no puedes quejarte je je). sabes, me he reido mucho de imáginar la escena y de verte como perla tipo diamante engarzada en un dije.
estrellitas y un abracito.
Ana.:::sonreir1::::::sonreir1:::
 
Jeje, desgracias de la vida, de donde siempre se aprende una lección... Agradable, y si, hilarante, porque se veia venir, de los genios no hay que confiarse jeje...
Un gusto pasar
Saludos.
 
Genio e ingenio el tuyo calva, me hace recordar cuando de niña deseaba encontrar un genio que cumpliera mis deseos, me encantò este poema que hace sonreìr al ver lo tonto que vuelve al ser humano ese afàn de poseeer, saludos, Abstrusa.-

Gracias por pasar por mis humildes versos. Un abrazo
 

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