Kabuki
Poeta recién llegado
El golfo de Lela Zoraida
Los boleros chirriaban en las celosías
donde famélicos ruiseñores
fabricaban miel en la colmena,
de aciagos trompetistas
que mutaban en pastoriles gnomos
al palpar el sereno
en el gollete del salino promontorio.
donde famélicos ruiseñores
fabricaban miel en la colmena,
de aciagos trompetistas
que mutaban en pastoriles gnomos
al palpar el sereno
en el gollete del salino promontorio.
Cruzaban las riberas
y mis caballos con sed de marfil
se intricaban una viga.
No necesite carpir
los ribetes de Sierra Morena.
No abjuré en lengua
mora el zalá.
Es un ojo, un tapasol de tierra
que invisible pace el rebaño.
y mis caballos con sed de marfil
se intricaban una viga.
No necesite carpir
los ribetes de Sierra Morena.
No abjuré en lengua
mora el zalá.
Es un ojo, un tapasol de tierra
que invisible pace el rebaño.
Todo esta dipsomanía
de vientres
es de esa bandada de guacamayos
que planea
sobre mi periplo.
de vientres
es de esa bandada de guacamayos
que planea
sobre mi periplo.
Con la veleta desarbolada,
por piratas fantasmagóricos,
la luna se quebró tal
como una botella de cristal.
Entonces,
se dibujo un aro en el cielo,
y del volumen de un
beso de Dios, un soneto
de ayeres se dio:
por piratas fantasmagóricos,
la luna se quebró tal
como una botella de cristal.
Entonces,
se dibujo un aro en el cielo,
y del volumen de un
beso de Dios, un soneto
de ayeres se dio:
Anda, gallardo con la frente en alto,
no marques caminos con vacuas lágrimas,
que cid, ni magno, ni furias ni famas,
consolaran sepulto y tibio canto.
no marques caminos con vacuas lágrimas,
que cid, ni magno, ni furias ni famas,
consolaran sepulto y tibio canto.
Coge tu alfanje, sube al potro nato,
arriba por los sotos, dunas, flamas
que orlar pañoleta sin dulces damas,
es ser payador vobis de mil santos.
arriba por los sotos, dunas, flamas
que orlar pañoleta sin dulces damas,
es ser payador vobis de mil santos.
Enfrenta molinos, buques piratas,
honra en dadivas y no en rico vino
pues tal vez no los hieras y te matas.
honra en dadivas y no en rico vino
pues tal vez no los hieras y te matas.
Así es, reconocedle el pulso fino
de la escueta pluma de mal de ratas,
que bajo de ella, se oculta un gran rino.
de la escueta pluma de mal de ratas,
que bajo de ella, se oculta un gran rino.
La manta de cornejas,
con olor sabeo los cipreses,
es de aquella diosa
de apócrifo Belona,
que con su recua de forajidos
dispara sus venablos
a los huertos,
de vegetales de sangre
y legumbres de Sancho.
con olor sabeo los cipreses,
es de aquella diosa
de apócrifo Belona,
que con su recua de forajidos
dispara sus venablos
a los huertos,
de vegetales de sangre
y legumbres de Sancho.
La soledad huesuda,
de toga negra y tutu rosa,
de caperuza de Constantinopla,
se estriba en mi asma
causando mal de engina.
Poco después,
el tiquitoc que no recolecta
egos en manzanos,
ni midas en campos de sabianos
avernos, toma de la fruta
oro, su buena fontana
palabra.
de toga negra y tutu rosa,
de caperuza de Constantinopla,
se estriba en mi asma
causando mal de engina.
Poco después,
el tiquitoc que no recolecta
egos en manzanos,
ni midas en campos de sabianos
avernos, toma de la fruta
oro, su buena fontana
palabra.
El día despuntó
del necrófago - hematófago
de mi torso de pontón;
vampiro que inhala
el bochorno del mar
y que emula su cabellera
de Cabo con el golfo de Lela Zoraida,
la chica de las playas de pimienta
que obsequia tramontos
nacidos del cosmos
de su virgen útero y
de su piel de maga.
del necrófago - hematófago
de mi torso de pontón;
vampiro que inhala
el bochorno del mar
y que emula su cabellera
de Cabo con el golfo de Lela Zoraida,
la chica de las playas de pimienta
que obsequia tramontos
nacidos del cosmos
de su virgen útero y
de su piel de maga.
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