Orfelunio
Poeta veterano en el portal
El gran degüello
Ya no quiero auroras
con la sangre derramada,
ni tampoco soles
que a la muerte invitan.
Ni quiero palabras
de falaces obras
que son alabadas
con violenta cita.
Sólo niego a hombres
que en la tierra gritan:
somos animales
torturando vida.
Cuánta mente insana
de razones torpes,
cuántos inconscientes
del sagrado don;
todos a la mesa
frente al gran banquete,
un acto sagrado
previo a la ovación.
Y les dijo su dios:
enseñoreaos sobre la tierra,
sobre animales y plantas
Nunca dijo maltratar la fiera
y os inventáis la fiesta manca
con el hombre tiene huevos
y las gallinas sólo cantan.
Puedo ser el más sanguinario
de los hombres más crueles,
puedo ser abecedario
con insultos tan soeces
que me creo soy pequeño
ante vuestras idioteces.
Pero veréis levantarse el sueño
y callareis como niñas tontas,
y al demostrar vuestro gran degüello
os rodarán las cabezas rotas.
Ya no quiero auroras
con la sangre derramada,
ni tampoco soles
que a la muerte invitan.
Ni quiero palabras
de falaces obras
que son alabadas
con violenta cita.
Sólo niego a hombres
que en la tierra gritan:
somos animales
torturando vida.
Cuánta mente insana
de razones torpes,
cuántos inconscientes
del sagrado don;
todos a la mesa
frente al gran banquete,
un acto sagrado
previo a la ovación.
Y les dijo su dios:
enseñoreaos sobre la tierra,
sobre animales y plantas
Nunca dijo maltratar la fiera
y os inventáis la fiesta manca
con el hombre tiene huevos
y las gallinas sólo cantan.
Puedo ser el más sanguinario
de los hombres más crueles,
puedo ser abecedario
con insultos tan soeces
que me creo soy pequeño
ante vuestras idioteces.
Pero veréis levantarse el sueño
y callareis como niñas tontas,
y al demostrar vuestro gran degüello
os rodarán las cabezas rotas.