Andres Saavedra
Poeta recién llegado
Solía mirar el cielo por la tarde,
En un momento que la soledad me invade,
Donde a nadie le importa verme,
Donde ella llega y dice quererme.
Acompañado solo por el silencio,
Naufrago en el recuerdo de ese beso,
Me susurra sus palabras de amor,
Me roza con su boca y me impregna de su olor.
Tan abandonada pero rodeada por todos,
Escondida en las personas y es sus ojos,
Sus palabras se pierden en el ruido,
No hay nadie que no la haya conocido.
Tan callada y tan grande,
Tan escondida y nos ablande,
Olvidada por momentos,
Aparece como si fuese un trueno.
Tal vez podamos escucharlo,
Esta presente cuando no le llamamos,
Y nos llena el cuerpo con su sinceridad,
Cuando todos se van se escucha el grito de la soledad.
Miraba al cielo por las tardes,
Ahora de que voy a hacer alarde,
Si hoy soy alguien y mañana no seré nadie,
Y solo miraré al cielo esperando que no cambie.
En un momento que la soledad me invade,
Donde a nadie le importa verme,
Donde ella llega y dice quererme.
Acompañado solo por el silencio,
Naufrago en el recuerdo de ese beso,
Me susurra sus palabras de amor,
Me roza con su boca y me impregna de su olor.
Tan abandonada pero rodeada por todos,
Escondida en las personas y es sus ojos,
Sus palabras se pierden en el ruido,
No hay nadie que no la haya conocido.
Tan callada y tan grande,
Tan escondida y nos ablande,
Olvidada por momentos,
Aparece como si fuese un trueno.
Tal vez podamos escucharlo,
Esta presente cuando no le llamamos,
Y nos llena el cuerpo con su sinceridad,
Cuando todos se van se escucha el grito de la soledad.
Miraba al cielo por las tardes,
Ahora de que voy a hacer alarde,
Si hoy soy alguien y mañana no seré nadie,
Y solo miraré al cielo esperando que no cambie.