Victhor de Vere
Poeta recién llegado
Voz cruel que cuando demonios me inquietan
torturas con tu verbo mi mente subyugada.
Carcajeas en el aire por mi cuerpo magullado
y los anhelos rotos de mi juventud diezmada.
Tus víctimas suicidas a mi lado replican
su minuto final, entre angustias tempranas.
Extirpando con dagas mi corazón enlutado
para atarlo a mis manos con sus venas cortadas
y mostrarme de frente, con lamento obstinado,
la dulce tentación que la muerte desata.
¡Pero cierro mi labios y arranco mi oído
para no escucharte, no hablarte, voz que me llamas
entre el verso maldito que esta noche recito,
con el amargo calvario que tu silencio apaga!
De Aegri Somnia. Por Victhor de Vere.
torturas con tu verbo mi mente subyugada.
Carcajeas en el aire por mi cuerpo magullado
y los anhelos rotos de mi juventud diezmada.
Tus víctimas suicidas a mi lado replican
su minuto final, entre angustias tempranas.
Extirpando con dagas mi corazón enlutado
para atarlo a mis manos con sus venas cortadas
y mostrarme de frente, con lamento obstinado,
la dulce tentación que la muerte desata.
¡Pero cierro mi labios y arranco mi oído
para no escucharte, no hablarte, voz que me llamas
entre el verso maldito que esta noche recito,
con el amargo calvario que tu silencio apaga!
De Aegri Somnia. Por Victhor de Vere.