Triana Serena
Poeta recién llegado
La Soledad pega un grito,
rasjuña la pared de mi guarida.
Mi interior es un cuarto cerrado
que resguarda mis heridas.
Pasos por fuera se escuchan
que se acercan a espiarme.
No quiero su consuelo ni palabras
aunque quieran ayudarme.
Porque sé que mis manos solas
pueden escalar las cumbres mas altas,
apartar las piedras, buescar abrigo...
la Soledad con su grito ya no me exalta.
rasjuña la pared de mi guarida.
Mi interior es un cuarto cerrado
que resguarda mis heridas.
Pasos por fuera se escuchan
que se acercan a espiarme.
No quiero su consuelo ni palabras
aunque quieran ayudarme.
Porque sé que mis manos solas
pueden escalar las cumbres mas altas,
apartar las piedras, buescar abrigo...
la Soledad con su grito ya no me exalta.