ANTHUA62
El amor: agua de vida y esperanza...
... Hay veces que el hacer de la poesía, me brinda asombro. Esto es, que concluido un poema, es tal el sentimiento que me embarga al mirarlo ya conformado y leerlo ... que dudo que yo mismo lo haya hecho. Entoncés, él me mira como el hijo que acabado de nacer, me reconoce y vuelve a enternecer mi susceptibilidad. Yo atribuyo este suceso al hecho de la total abstracción. Sucede que cuando escribo, vivo en el interior mismo del poema. Cada letra se hilvana en mi mente y conforma ya unida un sentir, una imágen o conjunto de ellas. Huelo su aroma, siento su piel estremeciendo la mía, miro su llanto que impulsa el mío. Véo sus celos y su ilusión. " ¡ Te pertenezco tanto como al cielo las nubes " ... y también su amor. La pasión traspasa su piel en cada verso e irradia a la mía : " ¡ Sal naciente de los poros de la piel, que estremece al caer, los suaves menéos de tu lengua" ... Y después se desborda aun más, en un climax urgente por ser, que clama suplicante : " ¡ Éxtasis de espuma de mar en la rompiente, líquidos a su encuentro ! ¡Fuego sobre hierva séca, clamor creciente del ansia que nunca miente, la que todo da ... al pecho cristales gotas como estrellas que, después serenas ... caen por fin al mar ". Y se mece en sí mismo concluyendo en un dulce beso de paz y amor ...
... Así el poema me lleva de la mano creándome al hacer, pensando yo mismo que le hago, mintiéndo con deliciosa verdad. El fluye desde la tinta misma que emana del corazón y se conduce a la pluma, extención de mi tacto, evocador y material, y se derrite en el símbolo de la letra y le delinéa. Después les une armonicamente en versos que alegres son y en hileras se abrazan, y cantan. Uno a uno hasta sentirse suficientes y completos..
En mi escenerio interno, llega enseguida el poema. Yo, solo soy un espectador... Se abre el telón e inicia su verso. Ahora tiene un rostro y un cuerpo, y es, y vive y respira. Se mueve y expresa tal como vive en el decir. Entoncés el cielo, las nubes, el aire, también vive allí. Dialoga con otro y otro verso e interviene su llanto o su risa, su drama con toda su pasión ... Por fin concluye, y yo, emocionado acudo en sentida ovación, estremecido y satisfecho de mirarle ser ...
Más de una véz he sentido tal emoción, que menciono su belleza diciéndo su nombre: "Ensoñación", "Rebeca"; "Tormenta", en fin ... y nos sonreímos mutuamente.
Asi, me ha conducido el hacer de la poesía, tal como en un bello jardín. Y yo, que la adoro, me dejo y le beso su tez ...
anthua62
México 07-06-15
... Así el poema me lleva de la mano creándome al hacer, pensando yo mismo que le hago, mintiéndo con deliciosa verdad. El fluye desde la tinta misma que emana del corazón y se conduce a la pluma, extención de mi tacto, evocador y material, y se derrite en el símbolo de la letra y le delinéa. Después les une armonicamente en versos que alegres son y en hileras se abrazan, y cantan. Uno a uno hasta sentirse suficientes y completos..
En mi escenerio interno, llega enseguida el poema. Yo, solo soy un espectador... Se abre el telón e inicia su verso. Ahora tiene un rostro y un cuerpo, y es, y vive y respira. Se mueve y expresa tal como vive en el decir. Entoncés el cielo, las nubes, el aire, también vive allí. Dialoga con otro y otro verso e interviene su llanto o su risa, su drama con toda su pasión ... Por fin concluye, y yo, emocionado acudo en sentida ovación, estremecido y satisfecho de mirarle ser ...
Más de una véz he sentido tal emoción, que menciono su belleza diciéndo su nombre: "Ensoñación", "Rebeca"; "Tormenta", en fin ... y nos sonreímos mutuamente.
Asi, me ha conducido el hacer de la poesía, tal como en un bello jardín. Y yo, que la adoro, me dejo y le beso su tez ...
anthua62
México 07-06-15