Asklepios
Incinerando envidias
El hechicero sería convenientemente recompensado de lograr anular las molestias de tus vértigos.
Era necesario hilvanar los encantamientos adecuados con los que poder deshuesar todos y cada
uno de los incómodos murmullos que no dejaban de atravesar, con invisibles dibujos, el dolor mismo.
Y así lo hizo.
Una vez recuperada, nació en tu mirar la confesión más pura de gratitud.
Para el mago fue, con mucho, el mejor de los pagos.
Era necesario hilvanar los encantamientos adecuados con los que poder deshuesar todos y cada
uno de los incómodos murmullos que no dejaban de atravesar, con invisibles dibujos, el dolor mismo.
Y así lo hizo.
Una vez recuperada, nació en tu mirar la confesión más pura de gratitud.
Para el mago fue, con mucho, el mejor de los pagos.