aniksun
Poeta adicto al portal
Al campo yermo, espiga esquilmada,
se unieron al duelo,
con los ojos serenos,
las madres llorosas
con sus manos ajadas;
se fueron cayendo
las hojas caducas,
las sanas lágrimas
evaporaron el silencio,
se ahogaron y sufrieron
en medio de la templanza
gritándole al viento
su adusta tristeza
por la noche pasada.
A la espiga florecida, fértil campo,
se unieron al unísono los cantos
de los dubitativos padres,
los sueños rotos,
las vidas nuevas y las de antes;
caprichos del destino,
que no sabe nadie
a dónde se acercan,
cuando se yace,
en la paz de quien duerme...
ETERNAMENTE.
se unieron al duelo,
con los ojos serenos,
las madres llorosas
con sus manos ajadas;
se fueron cayendo
las hojas caducas,
las sanas lágrimas
evaporaron el silencio,
se ahogaron y sufrieron
en medio de la templanza
gritándole al viento
su adusta tristeza
por la noche pasada.
A la espiga florecida, fértil campo,
se unieron al unísono los cantos
de los dubitativos padres,
los sueños rotos,
las vidas nuevas y las de antes;
caprichos del destino,
que no sabe nadie
a dónde se acercan,
cuando se yace,
en la paz de quien duerme...
ETERNAMENTE.