Víctor Mileo
Poeta adicto al portal
Te tuve ligera brizna de flor de piel.
Y fallé en la mimosa nube corrompida de frentes opacos
te amé vulnerablemente entre grillos y ciervos mundos.
La locura infectó el péndulo del último reloj mentiroso.
Pero encontré de ti nada más que presencia habitada
de lirios en jardín cerrado.
Las arrugas del tiempo se estriaron en mapas sonoros,
Y el vuelco de tenazas envidias de otros cortaron el plumaje
de cuco muerto para adormecer al reloj confundido
por la embriaguez de las ánforas del deseo.
Tan espléndido como el goteo de una jarra de miel.
Así hasta hacer orilla con el hilo fino de la dulzura.
Te perdí.
Reservados todos los derechos©
Y fallé en la mimosa nube corrompida de frentes opacos
te amé vulnerablemente entre grillos y ciervos mundos.
La locura infectó el péndulo del último reloj mentiroso.
Pero encontré de ti nada más que presencia habitada
de lirios en jardín cerrado.
Las arrugas del tiempo se estriaron en mapas sonoros,
Y el vuelco de tenazas envidias de otros cortaron el plumaje
de cuco muerto para adormecer al reloj confundido
por la embriaguez de las ánforas del deseo.
Tan espléndido como el goteo de una jarra de miel.
Así hasta hacer orilla con el hilo fino de la dulzura.
Te perdí.
Reservados todos los derechos©
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