Tal vez
esquives mis palabras
y mi amor no te toque.
Quizás iluso
he llenado mi alma
con momentos tuyos
suponiéndolos míos.
¡Ay el amor!,
el amor que se desborda
y cae entre las piedras,
el amor que nos duele,
la ilusión que crece huerfana
y marchita,
el hiriente olvido.