prisionero inocente
Poeta que considera el portal su segunda casa
El hombre político mas fácil se llena las manos de sangre que un ciego recogiendo fresas. Y mientras hay ciegos que lo pueden hacer con cariño,sin dejar a caer ninguna gota de su dulce jugo, no creo que existe algún hombre político que en su día no enrojeció el agua, limpiándose de la sangre de gente inocente. Todos somos hombres políticos, todos somo ciegos.....