El hombre que dejó de llamarse

Esler Jardiel Sobalvarro.

Poeta recién llegado
Fueron lágrimas.


Cicatrices.


Cenizas.


El aprendizaje
hecho vida
es enfrentarse
a los propios demonios
mientras se camina,
ensimismado,
hacia la muerte.


No pidas
que no ocurra.


Pide, apenas,


que el tránsito
sea digno.


El camino
es un espejo


cuya imagen


ya no te reconoce.


Es la vestidura
del hombre anterior.


La misma tela.


La misma piel.


Pero otra luz
la habita.


No te conozco.


¿Dónde quedó


aquel


que confundía
el impulso
con la libertad?


La sombra
no fue destruida.


Fue domada.


No por la fuerza,


sino por la conciencia
de su dueño.


Ahora


caminas


sin necesidad
de demostrar
que avanzas.


El equilibrio


ha reemplazado
al estruendo.


Lo que una vez
fue la lanza
del empalamiento,


hoy descansa


como arma
que ya no necesita
ser levantada.


Desgarraste


velo por velo.


No para escapar
del mundo,


sino para dejar
de escapar
de ti mismo.


Entonces


escuchaste


latidos.


Respiraciones.


Dudas.


Y comprendiste
que el antiguo nombre
ya no respondía.


Ahora,


cuando alguien
lo pronuncia,


parece llamar
a un desconocido.


Porque la puerta
solo abre
hacia adelante.


Y la sombra
camina,
por fin,

detrás
de quien aprendió
a gobernarla.
 
Fueron lágrimas.


Cicatrices.


Cenizas.


El aprendizaje
hecho vida
es enfrentarse
a los propios demonios
mientras se camina,
ensimismado,
hacia la muerte.


No pidas
que no ocurra.


Pide, apenas,


que el tránsito
sea digno.


El camino
es un espejo


cuya imagen


ya no te reconoce.


Es la vestidura
del hombre anterior.


La misma tela.


La misma piel.


Pero otra luz
la habita.


No te conozco.


¿Dónde quedó


aquel


que confundía
el impulso
con la libertad?


La sombra
no fue destruida.


Fue domada.


No por la fuerza,


sino por la conciencia
de su dueño.


Ahora


caminas


sin necesidad
de demostrar
que avanzas.


El equilibrio


ha reemplazado
al estruendo.


Lo que una vez
fue la lanza
del empalamiento,


hoy descansa


como arma
que ya no necesita
ser levantada.


Desgarraste


velo por velo.


No para escapar
del mundo,


sino para dejar
de escapar
de ti mismo.


Entonces


escuchaste


latidos.


Respiraciones.


Dudas.


Y comprendiste
que el antiguo nombre
ya no respondía.


Ahora,


cuando alguien
lo pronuncia,


parece llamar
a un desconocido.


Porque la puerta
solo abre
hacia adelante.


Y la sombra
camina,
por fin,

detrás
de quien aprendió
a gobernarla.
El pasado pesa, difícil de desprender, pero es la única manera de encontrar luz.

Saludos
 
Esler: En este poema desarrolla con notable solidez una reflexión sobre la transformación interior entendida no como una ruptura con el pasado, sino como un proceso de integración. Desde el inicio, la secuencia "Lágrimas. / Cicatrices. / Cenizas." sintetiza la experiencia humana, en la que el dolor deja de ser únicamente sufrimiento para convertirse en conocimiento. El recorrido del hablante lírico evita cualquier gesto triunfalista: la sombra no desaparece, sino que es "domada" por la conciencia, una idea que dialoga con la tradición filosófica y psicológica que concibe el crecimiento personal como reconciliación con la propia oscuridad.

Destacan imágenes de gran fuerza simbólica, como el camino convertido en espejo que ya no reconoce al caminante o la lanza que, desprovista de violencia, descansa por fin. El poema encuentra su momento culminante en la pérdida del antiguo nombre, metáfora de una identidad renovada que ya no responde a las viejas formas de ser. El cierre, con la puerta que solo se abre hacia adelante y la sombra que camina detrás del sujeto, ofrece una conclusión luminosa, serena y profundamente coherente con todo el desarrollo del texto.

“Hasta que hagas consciente lo inconsciente, dirigirá tu vida y lo llamarás destino.” Carl G. Jung

Abrazos de luna,
 
Fueron lágrimas.


Cicatrices.


Cenizas.


El aprendizaje
hecho vida
es enfrentarse
a los propios demonios
mientras se camina,
ensimismado,
hacia la muerte.


No pidas
que no ocurra.


Pide, apenas,


que el tránsito
sea digno.


El camino
es un espejo


cuya imagen


ya no te reconoce.


Es la vestidura
del hombre anterior.


La misma tela.


La misma piel.


Pero otra luz
la habita.


No te conozco.


¿Dónde quedó


aquel


que confundía
el impulso
con la libertad?


La sombra
no fue destruida.


Fue domada.


No por la fuerza,


sino por la conciencia
de su dueño.


Ahora


caminas


sin necesidad
de demostrar
que avanzas.


El equilibrio


ha reemplazado
al estruendo.


Lo que una vez
fue la lanza
del empalamiento,


hoy descansa


como arma
que ya no necesita
ser levantada.


Desgarraste


velo por velo.


No para escapar
del mundo,


sino para dejar
de escapar
de ti mismo.


Entonces


escuchaste


latidos.


Respiraciones.


Dudas.


Y comprendiste
que el antiguo nombre
ya no respondía.


Ahora,


cuando alguien
lo pronuncia,


parece llamar
a un desconocido.


Porque la puerta
solo abre
hacia adelante.


Y la sombra
camina,
por fin,

detrás
de quien aprendió
a gobernarla.
Saludos Esler.

Tu poema es muy bueno pero el título toma una ventaja injusta sobre el resto de las obras.

La norma es escribir un título sencillo, sin colores ni voces extranjeras, o signos que la hagan destacarse sobre el resto.
Un título como:
El hombre que dejó de llamarse | Poema de la primera sección («El Peso») de mi próximo libro Lágrimas de Plomo.​
Bien puede reducirse a:
El hombre que dejó de llamarse​

Al final de tu obra, ya como pie de página, adendum o nota informativa, puedes poner toda la información que consideres pertinente sobre la obra.
Por ejemplos:
NOTA: El hombre que dejó de llamarse | Es un poema de la primera sección «El Peso» de mi próximo libro Lágrimas de Plomo.
ADD: El hombre que dejó de llamarse | Poema de la primera sección («El Peso») de mi próximo libro Lágrimas de Plomo.

----- (pie de página)
El hombre que dejó de llamarse | Es un poema de la primera sección («El Peso») de mi próximo libro Lágrimas de Plomo.

Insisto; no es correcto el uso de títulos "adornados" para destacar sobre el resto.

-----
NOTA:
Para editar tu título regresa a tu publicación.
En la esquina superior derecha de tu tema verás tres puntos y un triángulo apuntando hacia abajo (•••▼).
Da click derecho y elige editar tema.
Se abrirá una ventana donde puedes editar el título del tema. Luego presiona GUARDAR.
Y listo, el título ha sido editado.

Saludos cordiales.
 

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