María del R.
Poeta recién llegado
Algunos animales huyeron
Algunos volteaban incrédulos
Mientras los demás, corrían, corrían, corrían
Yo escondí las palabras debajo de las piedras
Y ahí permanecerán pulverizadas.
Ya no gritas, es cierto
Pero la máscara infame y perversa
Se fue a vivir a tu rostro.
Pobre de ti,
ayer tan desvalido
con tu voz de niño roto.
Hoy, emulando tiranos
Ayer, precisando de mimos
Necesarios, urgentes, amados
Hoy, castigando tu ánimo.
Tú eres tú
En la expiación voluntaria
De dos en dos van los polos
Sólo tú acostumbrado a triplicar caricias
Te has vuelto un hombre tripolar
Algunos volteaban incrédulos
Mientras los demás, corrían, corrían, corrían
Yo escondí las palabras debajo de las piedras
Y ahí permanecerán pulverizadas.
Ya no gritas, es cierto
Pero la máscara infame y perversa
Se fue a vivir a tu rostro.
Pobre de ti,
ayer tan desvalido
con tu voz de niño roto.
Hoy, emulando tiranos
Ayer, precisando de mimos
Necesarios, urgentes, amados
Hoy, castigando tu ánimo.
Tú eres tú
En la expiación voluntaria
De dos en dos van los polos
Sólo tú acostumbrado a triplicar caricias
Te has vuelto un hombre tripolar