El hombre del porsaco
Poeta recién llegado
os voy a contar le historia de Gumersindo y Calixta
dos hermanos que en su huerto cultivaban motoristas.
colocaban un alambre cruzando la carretera
y escondidos esperaban durante horas enteras.
pero esperar no importaba, sabían que habría caza,
nunca les faltó una pieza con la que volver a casa.
allí aguardaba Raimunda, la hija que ambos tuvieron
esparciendo las boñigas para abonar el terreno.
los plantan formando hileras, los alimentan y cuidan
para ponerlos gorditos y llenarse la barriga.
uno de ellos se escapó en noche de luna llena
pero papá lo cazó llegando a la carretera,
las dos piernas le rompió venga golpes de martillo
y allí mismo le sacó sus dos buenos solomillos.
unos llegan al invierno, otros mueren sin sentido
y ellos se preguntan cómo si están muy bien atendidos.
mamá es la que más los cuida, los peina y desparasita
pues sabe que por la noche con su niña tienen cita.
y Raimunda que está en celo se sienta sobres sus caras
y la mitad se le ahoga en esa selva intrincada.
dos hermanos que en su huerto cultivaban motoristas.
colocaban un alambre cruzando la carretera
y escondidos esperaban durante horas enteras.
pero esperar no importaba, sabían que habría caza,
nunca les faltó una pieza con la que volver a casa.
allí aguardaba Raimunda, la hija que ambos tuvieron
esparciendo las boñigas para abonar el terreno.
los plantan formando hileras, los alimentan y cuidan
para ponerlos gorditos y llenarse la barriga.
uno de ellos se escapó en noche de luna llena
pero papá lo cazó llegando a la carretera,
las dos piernas le rompió venga golpes de martillo
y allí mismo le sacó sus dos buenos solomillos.
unos llegan al invierno, otros mueren sin sentido
y ellos se preguntan cómo si están muy bien atendidos.
mamá es la que más los cuida, los peina y desparasita
pues sabe que por la noche con su niña tienen cita.
y Raimunda que está en celo se sienta sobres sus caras
y la mitad se le ahoga en esa selva intrincada.