Ángelo Gamo
Poeta recién llegado
Mientras los hombres trabajan
yo estoy debajo de las camisas sucias de mi viejo,
sudor tibio que me raspa la nariz.
Las páginas en blanco me aprietan la garganta,
cada letra que sale del humo
sabe a un “no sirves para nada”.
Mis manos tiemblan borrando palabras,
cuando mi viejo grita mi nombre,
o pregunta si hice algo para ayudar.
Cada verso apesta a humo y sudor,
oliendo a mi viejo y cigarros.
yo estoy debajo de las camisas sucias de mi viejo,
sudor tibio que me raspa la nariz.
Las páginas en blanco me aprietan la garganta,
cada letra que sale del humo
sabe a un “no sirves para nada”.
Mis manos tiemblan borrando palabras,
cuando mi viejo grita mi nombre,
o pregunta si hice algo para ayudar.
Cada verso apesta a humo y sudor,
oliendo a mi viejo y cigarros.