Rosa Reeder
Poeta que considera el portal su segunda casa
Las piedras hablan por la noche.
No usan palabras:
intercambian peces, eclipses, escaleras,
fragmentos de viento cuidadosamente doblados.
Una de ellas me contó
que los ríos son cartas sin destinatario.
Otra escondía en su centro
una ciudad diminuta
donde las bicicletas vuelan
y los árboles cosechan estrellas.
Desde entonces escucho la tierra
como quien acerca el oído
a una puerta entreabierta del universo.
Rosa Maria Reeder
Derechos Reservados
No usan palabras:
intercambian peces, eclipses, escaleras,
fragmentos de viento cuidadosamente doblados.
Una de ellas me contó
que los ríos son cartas sin destinatario.
Otra escondía en su centro
una ciudad diminuta
donde las bicicletas vuelan
y los árboles cosechan estrellas.
Desde entonces escucho la tierra
como quien acerca el oído
a una puerta entreabierta del universo.
Rosa Maria Reeder
Derechos Reservados