Juan Oriental
Poeta que considera el portal su segunda casa
¡Siento rabia! del álamo que oscila
Por sobre el muro gris del camposanto,
Como índice esmeralda, autoritario,
Haciéndole que NO, a la vida.
¡Rabia siento! Porque no declina
por un instante su celo carcelario.
Para que yo, rescate emocionado,
Hijo, tu amor, penado a paz insípida.
¡Siento rabia! Porque nos mezquina
la mutua carne del vehemente abrazo.
No me resigno, intransigente, al árbol
Ente de viento que no mengua en brisa.
¡Rabia siento…! pues, se regocija,
Con mi ansiedad y tu recuerdo infausto.
Soldado verde de quehacer innato.
¡Alma de perro, obtusa y represiva!
¡¡Siento rabia!!
©Juan Oriental
Por sobre el muro gris del camposanto,
Como índice esmeralda, autoritario,
Haciéndole que NO, a la vida.
¡Rabia siento! Porque no declina
por un instante su celo carcelario.
Para que yo, rescate emocionado,
Hijo, tu amor, penado a paz insípida.
¡Siento rabia! Porque nos mezquina
la mutua carne del vehemente abrazo.
No me resigno, intransigente, al árbol
Ente de viento que no mengua en brisa.
¡Rabia siento…! pues, se regocija,
Con mi ansiedad y tu recuerdo infausto.
Soldado verde de quehacer innato.
¡Alma de perro, obtusa y represiva!
¡¡Siento rabia!!
©Juan Oriental