El infierno y la gloria
Se abrieron las inocentes puertas
de un pasado silencioso,
se quemaron los papeles,
Dios, testigo,
mente, Diablo.
Se volcaron en el río los ataúdes con su pena,
se puso en la mesa la cena,
se vistieron trajes nuevos,
se borró toda memoria
y ni el presente quedó,
se repitió aquella historia
que se hacía llamar amor.
Y los seres tan inmensos en la claridad del Sol,
y los bienes predilectos de la Fortuna y su Don,
y las causas no perdidas por la Esperanza en flor.
Y todo el gozo del mundo,
y la paz alrededor.
Espíritu que vuelas alto,
designa con tu eterno vuelo,
reina allá en todo lo alto,
pero acuérdate también del suelo.
De la imagen,
del signo,
del sueño.
Psycho
Se abrieron las inocentes puertas
de un pasado silencioso,
se quemaron los papeles,
Dios, testigo,
mente, Diablo.
Se volcaron en el río los ataúdes con su pena,
se puso en la mesa la cena,
se vistieron trajes nuevos,
se borró toda memoria
y ni el presente quedó,
se repitió aquella historia
que se hacía llamar amor.
Y los seres tan inmensos en la claridad del Sol,
y los bienes predilectos de la Fortuna y su Don,
y las causas no perdidas por la Esperanza en flor.
Y todo el gozo del mundo,
y la paz alrededor.
Espíritu que vuelas alto,
designa con tu eterno vuelo,
reina allá en todo lo alto,
pero acuérdate también del suelo.
De la imagen,
del signo,
del sueño.
Psycho