PEQUEÑO GRANITO DE ANIS
Poeta asiduo al portal
Nace de una sola mirada,
del roce de una piel,
de palabras escuchadas,
de besos como la miel.
De la pérdida constante,
de la ausencia y el dolor
de la suerte desquebrajada,
de la dicha que faltó.
Crece trémula, al ahondar
el sentimiento que alberga
y en un pequeño descuido,
el alma la arroja afuera.
Pinta mis ojos de rojo
y empaña mi gran visión,
mancha mis párpados,
de un negro por omisión.
Y baja por mi mejilla,
cual mar de sal me domina,
cual lluvia, cual estampida.
Una lágrima camina.
Haciendo paso a las otras,
que más fácil han brotado,
y buscan a su compañera,
que ya se ha adelantado.
Cuanto duele la primera, las demás me han consolado.©
del roce de una piel,
de palabras escuchadas,
de besos como la miel.
De la pérdida constante,
de la ausencia y el dolor
de la suerte desquebrajada,
de la dicha que faltó.
Crece trémula, al ahondar
el sentimiento que alberga
y en un pequeño descuido,
el alma la arroja afuera.
Pinta mis ojos de rojo
y empaña mi gran visión,
mancha mis párpados,
de un negro por omisión.
Y baja por mi mejilla,
cual mar de sal me domina,
cual lluvia, cual estampida.
Una lágrima camina.
Haciendo paso a las otras,
que más fácil han brotado,
y buscan a su compañera,
que ya se ha adelantado.
Cuanto duele la primera, las demás me han consolado.©