rafael tato
Poeta fiel al portal

Mientras la noche
en súbito llanto avanza
y la luz de la luna
decapita su azul en el crisol del tiempo,
más allá del difuso recuerdo
(que no me alcanza)
muerdo el Támesis de mi sangre
ante el perplejo asombro de mi silencio.
Es así
que en medio de sueños mutilados,
ardiendo entre leños y crocantes agonías,
tu ausencia enciende el fuego que hoy profanas,
tótem de tu bosquejo
ilusión que la noche anida.
¡Oh! esta inserena estelar en que me hundo,
absorbiendo los ingrávidos eclípses de tu sombra,
fragancia convulsiva donde mi cuerpo se desangra,
ombligo en luto sin pudor árboles ni rocas.
Noche órfica de luciérnagas quebrantadas,
abismo viajero del instante que me muerde,
vocablo paranoico memoria idea fragmentada,
viento abismal resoplando litúrgicas de muerte.
Fatídica soledad
sobre espejos sin sombras,
conjugando los cuatro elementos
que abrazan tu ausencia;
desbrozando la cuántica agonía del segundo,
hoy inhalo un profundo eco de amor
que me abraza y te nombra.
¡Ay! en esta luz de tu lejanía
en que me duermo,
sorteando el gesto de tu belleza constelada,
entre sueños de sombras,
abismos, agujeros negros y fuego,
crédulo y dichoso me muero
¡con el infinito recuerdo de tu mirada!
Tato Ospina
DRA
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