scarlata
Poeta veterano en el portal.
Aler Ego en verde
Scarlata en negro
En la relojería diagonal
del deseo, tus dígitos se clavan
con la puntualidad inexacta
de un tiempo inmedible.
No soy horas, ni segundos,
ni instantes regulados
en esa métrica que mide,
añeja, espacios muertos.
La superficie del placer no entiende
del tamaño del mar ceñido en un estanque,
de esquinas a las nueve de los ojos,
de rincones de oxígeno gastados
en el día, que siempre acaba en quiebra.
Ni se ciñe a los decálogos inexactos
de lo números primos.
Erosiones de un instante sin regular.
Porque nada es previo sin ti
Y sin embargo todo estaba escrito
en el primer latido -aún mestizo-
de la vida. Las horas dactilares
de tu rumbo confirman la existencia
del círculo que nace cuando muere.
Muerte redonda que se embriaga de si misma.
Instantes que indefinen el rodeo insensato
hasta llegar a tu nombre.
No querer ser nada más allá de un instante,
lejos de las cifras incompletas que nos definen.
Porque todo es la suma y es la resta,
Porque es horizontal en la vertiente
por la que ascenderemos cuando suenen
las doce en punto, y tú te hayas abierto
como el día en el círculo del tiempo
Scarlata en negro
En la relojería diagonal
del deseo, tus dígitos se clavan
con la puntualidad inexacta
de un tiempo inmedible.
No soy horas, ni segundos,
ni instantes regulados
en esa métrica que mide,
añeja, espacios muertos.
La superficie del placer no entiende
del tamaño del mar ceñido en un estanque,
de esquinas a las nueve de los ojos,
de rincones de oxígeno gastados
en el día, que siempre acaba en quiebra.
Ni se ciñe a los decálogos inexactos
de lo números primos.
Erosiones de un instante sin regular.
Porque nada es previo sin ti
Y sin embargo todo estaba escrito
en el primer latido -aún mestizo-
de la vida. Las horas dactilares
de tu rumbo confirman la existencia
del círculo que nace cuando muere.
Muerte redonda que se embriaga de si misma.
Instantes que indefinen el rodeo insensato
hasta llegar a tu nombre.
No querer ser nada más allá de un instante,
lejos de las cifras incompletas que nos definen.
Porque todo es la suma y es la resta,
Porque es horizontal en la vertiente
por la que ascenderemos cuando suenen
las doce en punto, y tú te hayas abierto
como el día en el círculo del tiempo