ADRIAN ARANDA
Poeta recién llegado
Es en el continuo presente,
en el minuto cero de esta existencia,
donde se nos forja en un todo;
aunque el olvido distorsione el pensar.
Mañana enfrentaremos
la lección vestida de infinitas oportunidades,
enmarcando los problemas
que causan disturbios en el alma,
silenciosos y sigilosos
como ecos de un instante fugaz.
La situación desafía el tiempo,
repitiendo y derrapando
en un abismo sin fin,
un cráter imponente
en el árido camino de sombras y euforia,
inmadura y colosal en su fuerza.
¿Es el silencio
un despertar profundo
o un acto de rebelión
entre la conciencia y lo evidente?
Entre lo sabio y lo sano
se traza una sutil diferencia.
Alejar las pesadillas de la razón
es la primera victoria del alma,
un manifiesto anhelo
de liberación y verdad.
Tras la tormenta furiosa
que arrasa nuestro entorno
y, poco a poco, devora la existencia mental,
surge un mañana renovado,
la promesa de una nueva claridad.
Porque la luz, pura y sincera,
trasciende cualquier barrera
si tan solo nos atrevemos
a dejarla entrar.
en el minuto cero de esta existencia,
donde se nos forja en un todo;
aunque el olvido distorsione el pensar.
Mañana enfrentaremos
la lección vestida de infinitas oportunidades,
enmarcando los problemas
que causan disturbios en el alma,
silenciosos y sigilosos
como ecos de un instante fugaz.
La situación desafía el tiempo,
repitiendo y derrapando
en un abismo sin fin,
un cráter imponente
en el árido camino de sombras y euforia,
inmadura y colosal en su fuerza.
¿Es el silencio
un despertar profundo
o un acto de rebelión
entre la conciencia y lo evidente?
Entre lo sabio y lo sano
se traza una sutil diferencia.
Alejar las pesadillas de la razón
es la primera victoria del alma,
un manifiesto anhelo
de liberación y verdad.
Tras la tormenta furiosa
que arrasa nuestro entorno
y, poco a poco, devora la existencia mental,
surge un mañana renovado,
la promesa de una nueva claridad.
Porque la luz, pura y sincera,
trasciende cualquier barrera
si tan solo nos atrevemos
a dejarla entrar.