AUGUSTO SILVA ACEVEDO
Poeta veterano en MP
El intersticio de tu cuerpo
Esa sonrisa cetrina y semioculta,
que me ofreces de vez en cuando,
se mete en mi sangre y golpea mi alma,
como las teclas de un piano desafinado...
El destino es ingrato, como ingrato
es mi camino y el tuyo. Separados,
como los rieles donde viaja un tren
sin horizonte, descarrilado y sin retorno...
Me quedo en el espacio doliente,
donde cabe tu mirada lúbrica, delirante
y teñida de mieles apasionadas. Es una
distancia inalcanzable como tu piel...
¡OH mujer!!!, tesoro de carne y hueso,
pese a que no te deseo, mi sueño sería
la explosión de mis labios, en el intersticio
de tu cuerpo y si tus manos colaboraran
entonces el resto de la historia sería
flores, mares, soles y lunas llenas
de mieles y aves, flotando en mi encéfalo
y en mi corazón, que ya te pertenecen...
augus
Esa sonrisa cetrina y semioculta,
que me ofreces de vez en cuando,
se mete en mi sangre y golpea mi alma,
como las teclas de un piano desafinado...
El destino es ingrato, como ingrato
es mi camino y el tuyo. Separados,
como los rieles donde viaja un tren
sin horizonte, descarrilado y sin retorno...
Me quedo en el espacio doliente,
donde cabe tu mirada lúbrica, delirante
y teñida de mieles apasionadas. Es una
distancia inalcanzable como tu piel...
¡OH mujer!!!, tesoro de carne y hueso,
pese a que no te deseo, mi sueño sería
la explosión de mis labios, en el intersticio
de tu cuerpo y si tus manos colaboraran
entonces el resto de la historia sería
flores, mares, soles y lunas llenas
de mieles y aves, flotando en mi encéfalo
y en mi corazón, que ya te pertenecen...
augus