Paco Valiente
Poeta que no puede vivir sin el portal
En los rincones de la noche
agazapado detrás de unos ojos
que han visto mucho,
nunca demasiado,
el inventor de flores,
el soñador de besos,
fabrica versos solitarios
que dejarán de serlo
cuando ella pose su mirada
en los sueños que respiran
en cada palabra recién nacida
en su libreta naranja.
La ama y lo grita a la estrellas
esperando una respuesta
que no llega,
no desespera pues quererla
es lo más bello que hace,
que hizo nunca desde que la lluvia
un día le habló al oído
para decirle que el amor
nunca llama a la puerta.
Se bebe la luna mirándola
y ella le regala sonrisas,
vasos de canciones
y un si pero no
que alimenta su sed de poemas.
agazapado detrás de unos ojos
que han visto mucho,
nunca demasiado,
el inventor de flores,
el soñador de besos,
fabrica versos solitarios
que dejarán de serlo
cuando ella pose su mirada
en los sueños que respiran
en cada palabra recién nacida
en su libreta naranja.
La ama y lo grita a la estrellas
esperando una respuesta
que no llega,
no desespera pues quererla
es lo más bello que hace,
que hizo nunca desde que la lluvia
un día le habló al oído
para decirle que el amor
nunca llama a la puerta.
Se bebe la luna mirándola
y ella le regala sonrisas,
vasos de canciones
y un si pero no
que alimenta su sed de poemas.