Andres Maizel
Poeta fiel al portal
Abundan en el jardín de las delicias,
incontrolables deseos carnales,
son considerados pecaminosos,
con pensamientos lujuriosos,
desordenados e insaciables.
Consumen excesivamente,muchísima comida
personas extremadamente hambrientas,
van tragando a montones sin medida,
nunca se llenan ni quedan contentas,
definiendo como abusiva glotonería.
Recitan pura codicia con virtudes opuestas,
acumulando varios objetos con avaricia,
manipulan inspirados por cobardía,
muchas acciones son con malicia,
estos actos incluyen la simonía.
Incapaces de aceptar su propia existencia
con problemas causados por la pereza,
aún el ocio toma el sentido de acedía,
invadiendo todo ánimo de tristeza,
desgano y aversión sin consciencia.
Incontrolados sentimientos de ira y enfado
no es ordenado y para nada controlado,
negando vehemente toda la verdad,
es hacia uno mismo y el de alado,
amor por el interés personal.
Con avaricias la envidia se posesionado,
deseosos e insaciable, sin embargo,
difieren por dos grandes razones,
deseosa avaricia queriendo algo,
ansiosa envidia a montones.
Este es bastante serio y se ha identificado
la soberbia más deseosa que los demás,
fallando sin halagar a los otros,
altivez con arrogancia y más,
exaltado a un nivel crítico y desmesurado.
incontrolables deseos carnales,
son considerados pecaminosos,
con pensamientos lujuriosos,
desordenados e insaciables.
Consumen excesivamente,muchísima comida
personas extremadamente hambrientas,
van tragando a montones sin medida,
nunca se llenan ni quedan contentas,
definiendo como abusiva glotonería.
Recitan pura codicia con virtudes opuestas,
acumulando varios objetos con avaricia,
manipulan inspirados por cobardía,
muchas acciones son con malicia,
estos actos incluyen la simonía.
Incapaces de aceptar su propia existencia
con problemas causados por la pereza,
aún el ocio toma el sentido de acedía,
invadiendo todo ánimo de tristeza,
desgano y aversión sin consciencia.
Incontrolados sentimientos de ira y enfado
no es ordenado y para nada controlado,
negando vehemente toda la verdad,
es hacia uno mismo y el de alado,
amor por el interés personal.
Con avaricias la envidia se posesionado,
deseosos e insaciable, sin embargo,
difieren por dos grandes razones,
deseosa avaricia queriendo algo,
ansiosa envidia a montones.
Este es bastante serio y se ha identificado
la soberbia más deseosa que los demás,
fallando sin halagar a los otros,
altivez con arrogancia y más,
exaltado a un nivel crítico y desmesurado.
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