Paolo Luna
Poeta adicto al portal
A mis hijos.
Enséñame la vida como tú la sabes,
y cuéntame tus sueños para volar contigo
y tómame la mano como siempre lo haces
y dame tus consejos como mi gran amigo.
¡Vamos... juguemos!
Descubre ante mis ojos que la vida es juego.
Igual que una pelota se va de tumbo en tumbo,
al viento va volando, luego cae al suelo
y puedes cuando quieras modificar su rumbo.
¡Vamos... juguemos!
El prado es gigantesco como verde y fresco
y quiero que juguemos en su difuso espacio;
tomados de la mano desafiar al viento
y ver como la noche viene a su hogar despacio.
¡Vamos... juguemos!
Enséñame la vida como tú la juegas
y dame de tu fuerza para empezar con ganas,
mas no me alagues solo en las jugadas buenas
y abrázame con fuerza cuando me salgan malas.
¡Vamos... juguemos!
Movamos al comienzo la pelota grande,
que yo quiero entrenarme como el mejor del mundo;
detrás de mi pelota yo podré imitarte
y al cabo de la tarde descansaremos juntos.
¡Vamos... juguemos!
El juego de la vida no es un juego fácil,
por eso yo te pido que siempre estés conmigo
y dame fortaleza si me sientes frágil
y entiéndeme, que siempre querré jugar contigo.
¡Vamos... juguemos!
¡Vamos papá!
¡Juguemos!
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