Carlos Aristy
Poeta que considera el portal su segunda casa
Ya borré los versos que no tenían ciencia,
aquellos donde tu verdad se escondía en un corazón
sin ninguna razón de ser.
Ya los borré, es fácil con la nueva tecnología,
un teclado que mueve el presente hacia el pasado,
hacia lo que no fue.
A veces, eso sucede, uno se lanza en busca de un presente,
con la esperanza de un futuro,
y se queda uno entre tiempos, conjugando verbos,
sin saber si tiene amor o no.
Yo lo he dicho tantas veces, dame el beso niña,
y olvídate de lo que viene.
Si ostras se muestran en mi plato,
si hostias a tu boca llegan,
no importa, el beso cae como una hostia,
bendecida y húmeda,
lo demás, seguirá su camino te prometo...
Yo angustio el deseo de tu cintura,
el lenguaje exponente de tus caderas.
Yo perfilo la fluidez de tu ombligo
y el orgullo gitano de tus muslos.
Ya te dije que borré los versos que no tenían ciencia,
apagué la luz al mediodía, para que tus ojos vieran
la economía de mis huesos,
pero quise que midieras el ocaso del momento,
para que veas, mi niña, que tiene sentido
el juego poético con este poeta.
30 de Agosto de 2008.