ERIS.
Ser imperfecto
El juramento
No dejes que nos separe,
lo que una vez nos unió.
Ni tan sólo una mirada
tímida, y tan callada
con la que me evidencié
de estar de tí enamorada.
No dejes que las palabras
nos separen.
Pués fue un te amo, un te quiero
lo que nos unió.
Ni tampoco la distancia
nos debe separar,
pues vas en mi corazón
sin falta en cada latir.
Ni el día, ni la noche
llévame contigo
a dondequiera.
Que no nos separe el silencio
porque después de él
hubo muchos besos
y algo más.
Que no nos separe la costumbre
pués me encanta estar contigo
mirar tus gestos, oir tus risas
hasta tu forma de dormir.
Que ni la muerte nos separe.
Y es aquí precisamente
dónde juro, voluntariamente
amarte eternamente,
en esta y las otras vidas.
No dejes que nos separe,
lo que una vez nos unió.
Ni tan sólo una mirada
tímida, y tan callada
con la que me evidencié
de estar de tí enamorada.
No dejes que las palabras
nos separen.
Pués fue un te amo, un te quiero
lo que nos unió.
Ni tampoco la distancia
nos debe separar,
pues vas en mi corazón
sin falta en cada latir.
Ni el día, ni la noche
llévame contigo
a dondequiera.
Que no nos separe el silencio
porque después de él
hubo muchos besos
y algo más.
Que no nos separe la costumbre
pués me encanta estar contigo
mirar tus gestos, oir tus risas
hasta tu forma de dormir.
Que ni la muerte nos separe.
Y es aquí precisamente
dónde juro, voluntariamente
amarte eternamente,
en esta y las otras vidas.
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