poetakabik
Poeta veterano en el portal
Amor, quimera de luces y penumbras,
pues naces como brisa entre los labios
y creces, en los ojos, cual delirio,
tejiendo entre las almas mil murallas.
Eres llama que abrasa y no se apaga,
dulce tormento de miel y cicatrices,
la llave del abismo y la esperanza
que despierta los sueños más oscuros.
¿Quién no ha sido tu siervo alguna vez?
¿Quién no ha sentido celos del rocío
que besa la mejilla de su amado,
o del viento que roza su cabello?
Tu sombra es larga, amor, tan infinita
que abraza el paraíso y el infierno,
y en cada rincón oculto de tu reino
yace el eco de un corazón que tiembla.
Eres canción de gloria y de condena,
el alba que se alza en campos fértiles
y el ocaso que pinta en los suspiros
los trazos de un dolor que nunca muere.
Pero, amor, aun con todas tus cadenas,
con tus celos de daga y de veneno,
te alzamos como el dios de los mortales,
porque ser tu prisionero…
siempre merece la pena.
pues naces como brisa entre los labios
y creces, en los ojos, cual delirio,
tejiendo entre las almas mil murallas.
Eres llama que abrasa y no se apaga,
dulce tormento de miel y cicatrices,
la llave del abismo y la esperanza
que despierta los sueños más oscuros.
¿Quién no ha sido tu siervo alguna vez?
¿Quién no ha sentido celos del rocío
que besa la mejilla de su amado,
o del viento que roza su cabello?
Tu sombra es larga, amor, tan infinita
que abraza el paraíso y el infierno,
y en cada rincón oculto de tu reino
yace el eco de un corazón que tiembla.
Eres canción de gloria y de condena,
el alba que se alza en campos fértiles
y el ocaso que pinta en los suspiros
los trazos de un dolor que nunca muere.
Pero, amor, aun con todas tus cadenas,
con tus celos de daga y de veneno,
te alzamos como el dios de los mortales,
porque ser tu prisionero…
siempre merece la pena.