marquelo
Negrito villero
Silencio...
Silencio...
Todo está pasando muy rápido
y las cataratas se llevan todas las cosas
sin darse a vasto.
Las grandes piedras son las penas
apalancadas en medio del torrente que ruge
por eliminarlas,
pero el choque contra la cristalina silueta
solo sabe ir rauda, desnuda como telegramas
de regresos a casa con carmesí en sus orillas.
Tú y yo necesitamos empujar las grandes paredes del aire
los acontecimientos construídos como pruebas
atléticas por el hombre
las alegorías de las iglesias y las fanáticas verdades.
Por eso nuestro esfuerzo no será efímero
si vivimos bajo la tutela de una palabra tan grande
como el amor que anida en nuestros hombros salvajes
entonces
la materia de todos los problemas
que erupcionan lágrimas incandescentes
será al final de nuestro pasos
una exhalación derrotada que no levantó la cabeza...
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