marquelo
Negrito villero
Aquél instante delineó la sombra en que
encajaríamos.
Fue devolverte a la boca
todo el paraíso para
que solo puedas hablar de él.
Fue un instante de meditación
como si tus cabellos crecieran como
una cinta de regalo
que guardara algo muy hondo en ti
El ruido que llega de lejos, es estéril.
Solo la música amante es cercana y tiene aliento.
Yo tuve que dejarte
y solo hacerme
un traje de abrigo con algunos
recuerdos trenzados.
El dolor me regaba. Era meridional.
Un aire demasiado ancho para mí nariz
de esqueleto.
Lo siento.
Sé que dejaste mensajes
en el Ocean Road, como botellas en el final
de una barba
Mi pobreza se quedó
en el primer escalón de tu escalera.
Tus poemas se leen en Europa
Aquí llegó una antología con el título
de Nuevos versos desnudos...
Y tus poemas eran los primeros.
Ahora estoy aquí en mi revólver con cama.
Mañana daré aviso a los espejos y
quizás vuelva
Y nos reunamos en el Ocean Road...
Quizás, Celeste, quizás.
encajaríamos.
Fue devolverte a la boca
todo el paraíso para
que solo puedas hablar de él.
Fue un instante de meditación
como si tus cabellos crecieran como
una cinta de regalo
que guardara algo muy hondo en ti
El ruido que llega de lejos, es estéril.
Solo la música amante es cercana y tiene aliento.
Yo tuve que dejarte
y solo hacerme
un traje de abrigo con algunos
recuerdos trenzados.
El dolor me regaba. Era meridional.
Un aire demasiado ancho para mí nariz
de esqueleto.
Lo siento.
Sé que dejaste mensajes
en el Ocean Road, como botellas en el final
de una barba
Mi pobreza se quedó
en el primer escalón de tu escalera.
Tus poemas se leen en Europa
Aquí llegó una antología con el título
de Nuevos versos desnudos...
Y tus poemas eran los primeros.
Ahora estoy aquí en mi revólver con cama.
Mañana daré aviso a los espejos y
quizás vuelva
Y nos reunamos en el Ocean Road...
Quizás, Celeste, quizás.
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