Lina Bautista
Poeta recién llegado
Luego de ese adiós de improvisto, algo no anda bien,
siento que el corazón me cuelga de un hilo,
se tensiona y duele, se tensiona y pesa,
pero en cada latido esta tu nombre, amor, en cada latido,
Todo se transformó a un lenguaje sin letras,
creamos una doble línea que nos une en medio de esta distancia sobre distancia,
somos tinta, tatuando nuestros nombres en las venas,
estas aquí, en mi ahora sin ti,
en el aire que trae tu olor,
tu sonrisa y tu piel,
¿Cómo decirle no, a este algo que sabe tanto a ti?
¿Cómo evitar el delirio mientras tus labios buscan mi boca?
¿Cómo negarme a sentir el calor de tu cuerpo sobre el mío?
¿Cómo evitar pertenecerte, aunque mi ahora ya no sea el nuestro?
Cómo no querer irme a tu lado, princesa.
Las despedidas, nuestras despedidas
todas con razones de su tiempo, con un mismo final;
pero esta vez amor, parece marcarnos profundo,
parece un adiós infinito, como los nuestros.
Sigue volviendo princesa, sigue cobijando mi espalda en las noches,
sigue secando mis lágrimas,
sigue llenando doble vez mi corazón,
sigue siendo tu, todo y tu,
sigue siendo vida en la mía,
aunque nuestra partida parezca decisiva,
regresa siempre princesa.
siento que el corazón me cuelga de un hilo,
se tensiona y duele, se tensiona y pesa,
pero en cada latido esta tu nombre, amor, en cada latido,
Todo se transformó a un lenguaje sin letras,
creamos una doble línea que nos une en medio de esta distancia sobre distancia,
somos tinta, tatuando nuestros nombres en las venas,
estas aquí, en mi ahora sin ti,
en el aire que trae tu olor,
tu sonrisa y tu piel,
¿Cómo decirle no, a este algo que sabe tanto a ti?
¿Cómo evitar el delirio mientras tus labios buscan mi boca?
¿Cómo negarme a sentir el calor de tu cuerpo sobre el mío?
¿Cómo evitar pertenecerte, aunque mi ahora ya no sea el nuestro?
Cómo no querer irme a tu lado, princesa.
Las despedidas, nuestras despedidas
todas con razones de su tiempo, con un mismo final;
pero esta vez amor, parece marcarnos profundo,
parece un adiós infinito, como los nuestros.
Sigue volviendo princesa, sigue cobijando mi espalda en las noches,
sigue secando mis lágrimas,
sigue llenando doble vez mi corazón,
sigue siendo tu, todo y tu,
sigue siendo vida en la mía,
aunque nuestra partida parezca decisiva,
regresa siempre princesa.