poetakabik
Poeta veterano en el portal
Las palabras nos rozan cuando llegan,
mas pronto se disuelven en el viento;
los silencios, en cambio, siempre entregan
lo que el alma murmura en su secreto.
En el callar se ocultan las miradas,
la voz que no se atreve a ser sonido,
y aquello que no dicen las palabras
lo dice, sin hablar, lo compartido.
No siempre habla quien habla… y es certeza
que hay silencios que tiemblan de ternura;
palabras hay sin luz ni fortaleza,
mas un silencio guarda época pura.
Cuando dos almas sienten que se tocan,
es vano el verbo, inútil el sonido;
basta un temblor, un leve alzar la boca,
y el mundo queda quieto y encendido.
Así comprendo —oh dulce melodía—
que el silencio no es noche ni vacío:
es la sombra que cuida todavía
el amor que late en tu pecho y el mío.
mas pronto se disuelven en el viento;
los silencios, en cambio, siempre entregan
lo que el alma murmura en su secreto.
En el callar se ocultan las miradas,
la voz que no se atreve a ser sonido,
y aquello que no dicen las palabras
lo dice, sin hablar, lo compartido.
No siempre habla quien habla… y es certeza
que hay silencios que tiemblan de ternura;
palabras hay sin luz ni fortaleza,
mas un silencio guarda época pura.
Cuando dos almas sienten que se tocan,
es vano el verbo, inútil el sonido;
basta un temblor, un leve alzar la boca,
y el mundo queda quieto y encendido.
Así comprendo —oh dulce melodía—
que el silencio no es noche ni vacío:
es la sombra que cuida todavía
el amor que late en tu pecho y el mío.
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