Juan Oriental
Poeta que considera el portal su segunda casa
...
Me gusta, que me dejes ser
El león manso que me gusta ser,
Después de haberme gastado las garras
Y ensangrentado el hocico, hiriendo,
Queriendo y sin querer.
Me gusta, que me dejes ronronearte
Al oído, lo que sensualmente requiero de ti.
Y me gusta, que me dejes hacértelo.
Pues, sabes muy bien que por tu amor
O sin él, solo así, volvería a herir.
Y me gusta, que me dejes recorrer
La sabana. Y cazar. Y reinar. Y rugir
En esporádicas saludables incursiones.
Te aseguras con ello, que mi instinto,
Inexorablemente me retorne a ti.
Y me gusta, que me dejes erizarte
La piel con mis dientes al amarnos.
Lamerte meloso las mejillas y muy suave,
rascarte luego la cabeza, para hacerte dormir.
(Satisfecho, de ser por tí, adiestrado.)
...