[center:0fe64a15a4]El libro desnudo
Del dedo de mi mano izquierda
se desliza un hilo azul hasta mi muñeca, del cual al cortar haría una bandera roja de revelación...quizá, quizá, pero sin duda no es hora de eso,
el suicidio no es mi opción
mi cuerpo cansado no cree en ese tipo de vestigios que alguna vez estos ojos leyeron....
es hora de abrir la puerta, pues cerré la puerta y luego otra puerta,
y entonces encerré también mi voz adentro
y me consumí para escapar de un desierto agonizante de un pasado,
de tristes imágenes del futuro,
y junto con mis voces lentas e interminables de dolor...la existencia duele,
duele cuando se ahoga la palabra,
y cuando de alguna forma se vive con la certeza
de que esas palabras cuando salen, sólo son sombras
que nunca alcanzarían a decirme la verdad que
he esperado me digan sobre el sentido de lo que siento
a veces, -confieso- hasta creo que a todo lo que siempre le he buscado un sentido,
es precisamente aquello que está tan próximo, pero que se escapa paradójicamente al sentido.
Pero sigo viva,
viva junto al viento, a la oscuridad,
a sombras, viva junto al amor inacabable de ellos,
junto a la tierra y sus verdes pastos, junto a la poesía que me permite enhebrar mi existencia con la esperanza,
estoy viva junto a los sueños míos y de otros,
junto a la mano de amigos con su lealtad de acero...estoy junto a tantas cosas bellas...
pero pese a todo, estoy viva sí,
pero como el libro de mis sueños,
aquel libro que al alcanzarlo es un libro desnudo, vacío
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Del dedo de mi mano izquierda
se desliza un hilo azul hasta mi muñeca, del cual al cortar haría una bandera roja de revelación...quizá, quizá, pero sin duda no es hora de eso,
el suicidio no es mi opción
mi cuerpo cansado no cree en ese tipo de vestigios que alguna vez estos ojos leyeron....
es hora de abrir la puerta, pues cerré la puerta y luego otra puerta,
y entonces encerré también mi voz adentro
y me consumí para escapar de un desierto agonizante de un pasado,
de tristes imágenes del futuro,
y junto con mis voces lentas e interminables de dolor...la existencia duele,
duele cuando se ahoga la palabra,
y cuando de alguna forma se vive con la certeza
de que esas palabras cuando salen, sólo son sombras
que nunca alcanzarían a decirme la verdad que
he esperado me digan sobre el sentido de lo que siento
a veces, -confieso- hasta creo que a todo lo que siempre le he buscado un sentido,
es precisamente aquello que está tan próximo, pero que se escapa paradójicamente al sentido.
Pero sigo viva,
viva junto al viento, a la oscuridad,
a sombras, viva junto al amor inacabable de ellos,
junto a la tierra y sus verdes pastos, junto a la poesía que me permite enhebrar mi existencia con la esperanza,
estoy viva junto a los sueños míos y de otros,
junto a la mano de amigos con su lealtad de acero...estoy junto a tantas cosas bellas...
pero pese a todo, estoy viva sí,
pero como el libro de mis sueños,
aquel libro que al alcanzarlo es un libro desnudo, vacío
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