Lepre
Poeta recién llegado
Llegados a un punto las estrellas dejan de brillar. Las caricias de la brisa se esfuman como mero polvo efervescente en el aire. Ya no se dibujan en el cielo las pinceladas anaranjadas de juventud, solo se tiñe todo del color de una noche sin estrellas. Me consideraba amante de la libertad y el desenfreno, abrazaba a la locura como si jamás fuese a tener intención de soltarla, caminaba insaciablemente con los pies descalzos sobre el ardiente asfalto. Ayer parecía más fuerte. Ahora las nubes grises se pasean sobre mí con aire taciturno y exagerada parsimonia. Me observan desde arriba y se burlan de mí: "ya no puedes alcanzarnos". Y están en lo cierto, mis piernas ya no se despegan del pavimento, extraño mis divagaciones, extraño mi hogar... extraño aquel dudoso invierno disfrazado de verano, aquellas interminables madrugadas en vela... cazando flores voladoras, soñando con la revolución.
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