esteban7094
Poeta recién llegado
Dios mío, si tú hubieras sido hombre,
Hoy supieras ser Dios.
César Vallejo
El humo inescrutable trepa hasta los cielos
Y la sangre espesa se escurre por los ojos
Del pueblo, clavado a la cruz de la amargura
Mientras la muerte, ¡negra, negra!, va cayendo…
Las manos se buscan en la sombra, se buscan
Y se aferran con el suspiro endeble del amor.
La esposa, la amiga o la hermana, devastada
Ante un cuerpo perdido en el llanto del dolor.
Los huesos… -¡mis huesos!- se derrumban ardidos
Bajo el infortunio de angustia y de ceniza.
Suda el soldado disparándole al recuerdo
De su madre que florece muerta junto a él.
Y Dios, en su eterno olvido, pisando su pan
Mientras la vida, ¡negra, negra!, va cayendo…
l. e. torres
28/06/015