Era una noche de luna llena, sola me encontraba adentrada en la penumbra que dejaba entre ver sombras de un infame poder.
Y de entre los sonidos que ensordecian resaltaba uno en especial, de dulce cántico y tenebroso recitar
Era el sonido de un llanto que en su lamento invocaba la sabiduría del viejo lago, más este de imposible retener lo ignoraba pese al deseo que le suplicaba conceder.
A sabiendas de que el viejo lago lo seguiría ignorando, se dirijió a la dama vestida de blanco que se posa en las alturas noche tras noche para consolar a aquellos que van en busqueda de interior paz.
¿Me darías un consejo?- el llanto preguntó-¿Qué es lo que debo hacer para dejar mi lamento atrás? ¿Cómo puedo aceptar la risa en su lugar?
La dama respondió: No debes reprimir lo que eres, ni debes desear ser alguien más, porque en el mundo no todo es risa ni felicidad, en algun momento alguien te ocupará y con tu ayuda desahogará toda pena que le suprima e impida gozar, pero también ten en cuenta que no todo el llanto es una calamidad.
Existe aquél que nace de una madre al ver a su hijo por primera vez, existe aquél que brota de los padres orgullosos de sus hijos al verlos realizados, existe aquél que desborda un niño al estar con su fiel compañero, su perro.
Entonces al escuchar todo esto, el llanto se dió cuenta de lo importante que puede ser para aquellos que necesitan librarse de su agonía y los que necesitan hacer notar su felicidad.
Desde ese momento el llanto aceptó su destino y orgulloso siguió esperando el instante en que alguien más invocase su presencia y así poderse desahogar...
Y de entre los sonidos que ensordecian resaltaba uno en especial, de dulce cántico y tenebroso recitar
Era el sonido de un llanto que en su lamento invocaba la sabiduría del viejo lago, más este de imposible retener lo ignoraba pese al deseo que le suplicaba conceder.
A sabiendas de que el viejo lago lo seguiría ignorando, se dirijió a la dama vestida de blanco que se posa en las alturas noche tras noche para consolar a aquellos que van en busqueda de interior paz.
¿Me darías un consejo?- el llanto preguntó-¿Qué es lo que debo hacer para dejar mi lamento atrás? ¿Cómo puedo aceptar la risa en su lugar?
La dama respondió: No debes reprimir lo que eres, ni debes desear ser alguien más, porque en el mundo no todo es risa ni felicidad, en algun momento alguien te ocupará y con tu ayuda desahogará toda pena que le suprima e impida gozar, pero también ten en cuenta que no todo el llanto es una calamidad.
Existe aquél que nace de una madre al ver a su hijo por primera vez, existe aquél que brota de los padres orgullosos de sus hijos al verlos realizados, existe aquél que desborda un niño al estar con su fiel compañero, su perro.
Entonces al escuchar todo esto, el llanto se dió cuenta de lo importante que puede ser para aquellos que necesitan librarse de su agonía y los que necesitan hacer notar su felicidad.
Desde ese momento el llanto aceptó su destino y orgulloso siguió esperando el instante en que alguien más invocase su presencia y así poderse desahogar...